La ex de Nisman llevó sus dudas ante la Corte Suprema

La ex esposa del fiscal, Sandra Arroyo Salgado, le planteó a Ricardo Lorenzetti sus reparos a la investigación. El magistrado comprometió su apoyo, y el refuerzo de equipos de trabajo.
La ex mujer del fiscal muerto el 18 de enero reiteró sus reclamos por el modo en que la jueza y la fiscal plantearon y están llevando adelante la investigación. La preocupación por cómo se viene desarrollando la investigación por la muerte del fiscal Alberto Nisman llegó a la Corte Suprema de Justicia. El máximo órgano judicial comprometió su ayuda a las querellantes, Sandra Arroyo Salgado y Sara Garfunkel, la ex esposa y la madre del fiscal respectivamente, para reforzar equipos de trabajo a cargo de la investigación. Hoy la instrucción de la causa la lleva la fiscal Viviana Fein.
Según pudo saber Clarín, la jueza federal de San Isidro se reunió con el presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, el miércoles a las 9 de la mañana para conversar sobre el curso de la investigación. El encuentro se concretó horas antes de la masiva a marcha a Plaza de mayo en homenaje a Nisman, a la que Arroyo Salgado asistió junto a su hija Iara y su ex suegra.
En esa audiencia, la jueza le expresó al juez Lorenzetti sus dudas respecto del desarrollo de la investigación y su preocupación por la búsqueda de la verdad sin condicionamientos en esta causa. El magistrado le dio “todo el apoyo y toda la colaboración y le señaló que la Corte estaba a disposición para ayudar a que se esclarezca un hecho que ha trascendido a todos”, confió a Clarín una fuente con acceso a la reunión.
Si bien Arroyo Salgado y Lorenzetti quedaron en seguir conversando, el presidente de la Corte “le dio su palabra” de que apoyaría a la querella y ayudaría a vehiculizar una idea para reforzar ciertos equipos de trabajo vinculados al caso Nisman a cargo de la jueza Fabiana Palmaghini y la fiscal Fein, caratulado como “muerte por causas dudosas”.
Aunque Lorenzetti no se ha expresado públicamente sobre este asunto, se sabe que respaldó a Arroyo Salgado desde el primer momento e inclusive en su momento intervino ante el Cuerpo Médico Forense, que depende de la Corte, para que entregara el cuerpo de Nisman a su familia y se pudiera celebrar el servicio fúnebre en el cementerio judío de La Tablada. Esa intervención ocurrió después de otra reunión con Arroyo Salgado, el martes 27 de enero, en la que la jueza le transmitió el pedido de la familia para enterrar al fiscal. Hasta entonces, Arroyo Salgado no había definido si solicitaría o no repetir la autopsia. Ayer, la magistrada reiteró su desacuerdo con la decisión de la fiscal de no esperar la designación de los peritos de parte, como ella había pedido, para realizar el procedimiento.
El juez de la Corte se interiorizó desde un primer momento en el seguimiento del caso Nisman, e inclusive recibió a la jueza que tiene en sus manos el expediente, Fabiana Palmaghini, apenas se hizo cargo de la causa, para brindarle respaldo y colaboración. La jueza, que estaba de vacaciones en Brasil, regresó el martes 20 de enero enterada de la muerte de Nisman para tomar el caso.
Pero se sabe que el desempeño de las funcionarias judiciales en la causa por la muerte del padre de sus hijas no convence a Arroyo Salgado y así se lo hizo saber a Lorenzetti, quien habría compartido con ella “una gran preocupación porque todas las instituciones estén a la altura de las circunstancias”.
Ayer en declaraciones a Vorterix, Arroyo Salgado repitió lo que venía diciendo desde hace semana: “Me vi en la obligación de pedir un veedor de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos porque en esta coyuntura judicial, política y mediática no están dadas las garantías que requiere una investigación imparcial y sin riesgos. Me parece muy importante que la opinión pública crea”.
El pedido de ese veedor al Ministerio Público de la Defensa, la jueza lo había informado el jueves 12 de febrero cuando habló en una audiencia pública en el Congreso convocada por la oposición en defensa de la independencia del poder judicial. En esa oportunidad, Arroyo Salgado mostró también su enojo con la fiscal Fein y la jueza Palmaghini por la, a su entender, excesiva e “inusitada” difusión que se estaba haciendo a la prensa de detalles del expediente judicial.
Esa queja y el pedido para que se modifique el modo de comunicar los avances de la investigación y se garantice la imparcialidad y “el bien común”, Arroyo Salgado la oficializó a través de un escrito que presentó ante la fiscalía 45 ese mismo jueves antes de ir al Congreso y al que tuvo acceso Clarín la última semana. En el mismo se pedía que no se utilizarán las posiciones institucionales en beneficio propio y le exigía a la jueza y la fiscal que actúen “sin condicionamientos ni temor alguno al juzgamiento indebido, apresurado y equívoco de los funcionarios de otros poderes del Estado, aún cuando los mismos provengan de las Máximas Autoridades de los poderes Ejecutivo y Legislativo Nacional”.
Fuente: Clarín

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