Rafecas defiende su fallo y dice que el Gobierno no lo presiona

Rafecas defiende su fallo y dice que el Gobierno no lo presiona

Atento a su imagen, dijo que la denuncia no tenía pruebas, y que el Gobierno busca avanzar en la causa AMIA.
“Estoy convencido de que en el Gobierno argentino por lo menos no hay absolutamente ninguna evidencia que revele que tenía alguna intención de perturbar la labor de la Justicia argentina”, señaló ayer el juez federal Daniel Rafecas al justificar su resolución del jueves en la que desestimó la denuncia por presunto encubrimiento en el pacto con Irán que el fiscal Alberto Nisman hizo contra la Presidenta, cuatro días antes de su muerte. La denuncia había sido impulsada por el fiscal Gerardo Pollicita, quien en los próximos días podría apelar la resolución de Rafecas. Ayer, el juez salió a defender su decisión en una entrevista con la agencia británica de noticias Reuters.
Sin embargo, desde su juzgado, distintas fuentes también defendieron la resolución que generó en el Gobierno una suerte de fiesta. Es que el magistrado del juzgado federal número 3, quien criticó a Nisman por hacer “graves” acusaciones, y de sostener una hipótesis en medio de un “panorama desolador”, consideró que la denuncia de Nisman del pasado 14 de enero no presentaba ni “las mínimas condiciones” para abrir una investigación penal, que no había delito de encubrimiento porque no se consumó la Comisión de la Verdad contemplada en el Memorandum de Entendimiento con Irán, y que el Gobierno no tuvo intenciones de dar de baja en Interpol las alertas rojas de los imputados iraníes, como había sostenido el fallecido Nisman.
“Tenía cinco días máximo para resolver si desestimaba o abría una investigación penal. Asumió el 18 de febrero la causa y se pronunció el jueves 26, o sea, que se tomó seis días hábiles. Por eso trabajó con las pruebas y con las presentaciones, de 8 a 21 horas todos estos días”, defendieron a Rafecas en su juzgado ante la cataratas de críticas por la premura con que tomó la denuncia y lo cerró la posibilidad de investigarla.
Rafecas no da el brazo a torcer ni siquiera ante el disgusto que impera en la colectividad judía, donde afirmaban ayer que con su decisión de desestimar la denuncia de Nisman podía buscar quedar bien con el Gobierno y cerrar una causa en su contra que está pendiente en el Consejo de la Magistratura por su actuación en las investigaciones judiciales en el caso Ciccone.
Rafecas insistió ayer en que su decisión respondió a haber comprobado que el gobierno de Cristina Kirchner “agotó todas las instancias” para lograr el “avance” de la causa AMIA. Negó que sufriera presiones durante su trabajo sobre la denuncia de Nisman. En su entorno consideraron las críticas como un “golpe bajo sin ningún fundamento”. Y sostuvieron: “Ninguna de las denuncias en el Consejo de la Magistratura tienen el menor asidero”. Dicen además que Rafecas está tranquilo porque el FPV tiene 7 votos allí, y para “hacer daño” (acusarlo por mal desempeño, mandarlo a un jury) necesitan 9 votos”. Igual, después de que descomprimiera la situación judicial de Cristina, Timerman, y los otros dirigentes kirchneristas, difícilmente el kirchnerismo quiera acorralarlo.
Rafecas se refugia en la imagen pública que quiere conservar. “¿A vos te parece que como juez y referente de derechos humanos voy a hacer algo distinto a lo que por ley y por derecho corresponde en un asunto como éste?”, afirma un colaborador que lo escuchó decir, cuando ya desde sectores no K se lo criticaba por su decisión.
“¿Por qué la resolución tiene tantos elogios a Cristina Kirchner y a Timerman?”, se preguntaban periodistas la noche del jueves. “Son las mismas ponderaciones que ‘el otro Nisman’ desgrana en su otro dictamen”, señalan en el juzgado de Rafecas, al tomar parte de los argumentos que le sirvieron para señalar que tanto la Presidente como su Canciller “fueron consecuentes, firmes y persistentes en los reclamos y con el objetivo, siempre, de destrabar la causa judicial”.
Rafecas defendió lo actuado por Cristina y Timerman contra la acusación de Nisman de que, como los iraníes, tuvieron la intención de bajar las alertas rojas contra los acusados. Ayer en su juzgado sostenían que el artículo 81 del Reglamento de Interpol (que Nisman no cita ni una sola vez) dice “claramente” que la única autoridad que puede dar de baja esas notificaciones rojas, es Interpol Argentina, con la orden del juez de la causa. “Y nadie más”, aseguraban. “Y esto está expresamente respaldado por los dichos clarísimos de Ronald Noble”, el funcionario de Interpol que Rafecas tomó en su fallo.
Fuente: Clarín

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