La empresa israelí de leche cultivada Wilk (antes Biomilk) producirá leche cultivada para bebés sin usar animales. La organización obtuvo una patente estadounidense por sus métodos y tecnologías.
Wilk producirá leche cultivada sin animales y leche humana a base de células. Esto sitúa a la empresa en la senda de ampliar su desarrollo y entrar en un mercado de productos lácteos valorado en más de 800.000 millones de dólares en 2020. También en un sector de preparados para lactantes que se espera que alcance más de 100.000 millones de dólares en 2026.
La patente exclusiva, concedida en febrero por la Oficina de Patentes y Marcas de EE.UU., protege la propiedad intelectual de la empresa. A su vez, cubre los métodos y sistemas que Wilk desarrolló para el cultivo y la separación de los componentes de la leche de las células cultivadas.
La empresa se centra ahora en los procesos que aumentan el volumen de producción, dijo el director general de Wilk, Tomer Aizen.
Para la leche cultivada de origen animal, Wilk utiliza células de mamífero “que luego crecen y se cultivan” en biorreactores. Son combinadas con una “salsa secreta”, dijo Aizen a The Times of Israel en una entrevista por videoconferencia en febrero. Se refirió de esta manera a los procesos basados en una década de investigación propia de la Dra. Nurit Argov-Argaman y Maggie Levy de la Universidad Hebrea de Jerusalén.
Argov-Argaman y Levy cofundaron Wilk (como Biomilk) en 2018. Salieron a bolsa en la Bolsa de Tel Aviv el año pasado en un acuerdo de fusión SPAC (compañía de adquisición de propósito especial), reportó Israel Noticias.

