Pocas semanas después del asombroso descubrimiento en Argentina de un retrato desaparecido durante el Holocausto, una organización dedicada a recuperar arte robado por los nazis encontró en Ohio, en Estados Unidos, otros dos cuadros perdidos durante el saqueo alemán.
En agosto último, el Retrato de una dama, del artista barroco italiano Giuseppe Vittore Ghislandi, apareció en el radar de los expertos de una manera insólita: en una foto del interior de una casa en venta en Mar del Plata, unos 400 kilómetros al sur de Buenos Aires.
Después de que la presencia del cuadro fuera denunciada por un diario de los Países Bajos, la justicia del país sudamericano entró rápidamente en acción, recuperó el cuadro y detuvo por unos días a su presunta «dueña», Patricia Kadgien, hija del jerarca nazi Friedrich Kadgien.
El cuadro, valuado en unos 50.000 dólares o más, quedó ahora en medio de una disputa legal, con la defensa de Kadgien asegurando que la pintura era «legítimamente poseída» por su padre y los herederos del coleccionista Jacques Goudstikker reclamando su devolución.
La colección de Goudstikker, un destacado comerciante de arte judío-holandés, fue confiscada tras la invasión alemana de los Países Bajos en 1940. Poco después, más de 1.100 valiosos objetos de arte fueron vendidos a precio vil a jerarcas nazis.
Es una historia tristemente repetida a lo largo de la Segunda Guerra Mundial. Incontables familias judías perdieron sus tesoros materiales a manos de los nazis y de sus colaboradores locales, personajes que no solo eran sanguinarios sino también codiciosos.
Naturalezas muertas
Ahora fue el turno de dos cuadros que podrían ser obras faltantes del pintor holandés de naturalezas muertas florales Ambrosius Bosschaert (1573-1621), que aparecieron a la venta en una casa de subastas de Newark, en Ohio.
El portal especializado Artnet dijo que fueron los expertos de la Monuments Men and Women Foundation quienes hallaron las dos obras, al parecer pertenecientes a la pareja judía de Adolphe Schloss (1842-1910) y Lucie Haas Schloss (1858-1938).
Al igual que el Retrato de una dama descubierto en Mar del Plata, estas dos pinturas quedaron en la mira de los saqueadores nazis y pasaron a estar «perdidas» por más de 80 años.
Un vuelo a Newark, Ohio
La fundación, recordó el informe, es una organización sin fines de lucro que trabaja «para recuperar cientos de miles de obras de arte confiscadas durante la Segunda Guerra Mundial».
Su fundador, Robert Edsel, recibió a principios de este mes de setiembre un aviso de que las pinturas florales habían sido puestas en subasta. «De inmediato, reservó un vuelo para investigar» en el lugar de los hechos, señaló la crónica de Artnet.
Edsel «se convenció rápidamente de que las pinturas se encontraban entre las 333 que pertenecieron a Schloss», un franco-alemán cuya colección incluía numerosas obras de antiguos maestros holandeses y flamencos.
«Si se confirma la identificación, las obras serán restituidas a los herederos de la familia», estimó el sitio, que compartió además la historia de esta colección.
Tras la caída de Francia en 1940, los nazis confiscaron obras de arte de familias judías en todo el país. En julio de ese año, la residencia de Schloss en París «fue una de las seis casas y galerías de arte allanadas» por los alemanes, pero la colección «no se encontró por ningún lado».
Es que, el año previo, los hijos de la difunta pareja habían trasladado las obras de arte y para esconderlas en la Francia no ocupada, en un castillo a unos 480 kilómetros al sur de París.
«Los nazis y sus colaboradores de Vichy -concluyó el informe sobre el arte robado- tardaron varios años en localizar y confiscar la colección».

