Miles de clientes se encuentran en la lista de espera para adquirir su unidad del «auto volador» que desarrolló la empresa israelí Air, que aseguró contar ya con un backlog de mil millones de dólares en los bolsillos de esos potenciales usuarios.
Voceros de la compañía afirmaron que la lista incluye a «más de 3.300 clientes» para las aeronaves eléctricas de despegue vertical o eVTOL (por electric vertical take-off and landing), algunos de los cuales ya abonaron depósitos.
En su website, la empresa tiene disponible un formulario para sumarse a la lista de espera, y señalan que la primera tanda del «auto volador» Air One israelí «ya está agotada». La posibilidad de anotarse para la segunda tanda «ya está abierta y animamos a los interesados a inscribirse y unirse a nosotros en esta aventura», añade el texto.
Datos citados por el portal especializado Aerotime señalaron que la cifra de 1.000 millones de dólares incluye 3.290 pedidos de aeronaves «personales» Air One «y más de veinticinco pedidos» de vehículos aéreos autónomos de carga pesada Air Cargo.
La compañía, añadió la publicación, ya entregó dos aeronaves de carga y prevé producir y entregar más de veinte este año.
Lo que cuesta un auto volador
El Air One, una nave biplaza totalmente eléctrica diseñada para uso personal, puede desplazarse por hasta 160 kilómetros, alcanzar una velocidad máxima de 250 km por hora y cuenta con una capacidad de carga útil de hasta 250 kilogramos.
A mediados del 2022, cuando se anunció la apertura de pedidos anticipados, la compañía —que tiene bases en Israel y en Estados Unidos— señaló que el precio del «auto volador» es de 150.000 dólares.
La descripción de la nave no es caprichosa: medios especializados en temas de estilo y tendencias reconocieron que el eVTOL israelí es «como una cupé de dos asientos para el cielo».
«Volar a toda velocidad en una aeronave personal al estilo de Los Supersónicos ya no es cosa de dibujos animados», señaló, por ejemplo, el portal Robb Report, que destacó la aprobación recibida por Air One de parte de la Administración Federal de Aviación (FAA) estadounidense.
Acelerando en Florida
El OK de la FAA llegó en setiembre del 2025. Se trata de la certificación de aeronavegabilidad experimental que permite a la empresa acelerar las pruebas de vuelo en sus instalaciones en los alrededores de West Palm Beach.
Esa infraestructura, señalaron en aquel momento voceros de la firma que produce el «auto volador» israelí, jugarán «un papel fundamental en las pruebas continuas» de los aparatos Air, «validando el rendimiento, la seguridad y la operatividad en condiciones reales, además de permitir demostraciones esenciales para sus socios» en Estados Unidos.
Rani Plaut, CEO y cofundador de AIR, aseguró que la compañía se «enorgullece» de «formar parte de una industria que está haciendo realidad los vuelos eléctricos y sostenibles».
«A medida que seguimos desarrollando nuestra tecnología eVTOL, nos entusiasma contribuir a la transformación de la movilidad aérea y ofrecer soluciones que impulsarán el futuro del transporte personal y comercial en todo el mundo», completó.

