En un impactante despliegue médico y humano, el Centro Médico Infantil Schneider, que tiene su base en Petah Tikva, a pocos kilómetros de Tel Aviv, en el centro de Israel, fue escenario de una verdadera «maratón de vida» gestada a base de trasplantes, reportó Israel Económico.
En menos de un día, cuatro niños que se encontraban en situaciones críticas recibieron los órganos que necesitaban para seguir viviendo, un logro que posiciona al hospital entre los pocos del mundo capaces de coordinar una logística de tal magnitud.
Una vez que se donaron los órganos, el reloj no se detuvo en el complejo de quirófanos del Schneider. De forma consecutiva, los equipos médicos realizaron un trasplante de hígado para una niña de nueve años y dos trasplantes de riñón: uno para una joven de 18 años y otro para un pequeño de apenas dos años y medio.
Finalmente, un trasplante de corazón, una intervención de altísima complejidad que salvó la vida de un niño de tres años y medio.
La doctora Efrat Bron Harlev, CEO del hospital, definió la jornada como una «importante y emotiva maratón de trasplantes que dio vida a cuatro niños».
Bron Harlev subrayó además el respeto hacia el origen de este milagro: «compartimos el dolor de la familia en duelo y les agradecemos de todo corazón por este noble acto de generosidad durante su hora más difícil».


Bendiciones