
Un total de 24 legisladores de 14 países de América Latina suscribieron una declaración impulsada por la Coalición de Legisladores Latinoamericanos contra el Antisemitismo, liderada por Combat Antisemitism Movement (CAM), en la que expresan su rechazo a la publicación realizada por el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien respondió con la expresión «Heil Hitler» a una columna de opinión titulada «Colombia no necesita más retórica; necesita orden, autoridad y libertad económica», escrita por Felipe Zuleta Lleras.
Los firmantes, provenientes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay, señalaron que la utilización de expresiones asociadas al nazismo resulta impropia en el debate democrático y debe ser condenada, especialmente cuando proviene de un jefe de Estado.
En la declaración, los legisladores recuerdan que «Heil Hitler» fue el saludo oficial del régimen nazi y constituye uno de los símbolos más reconocibles de una ideología responsable del asesinato de millones de personas, incluidos seis millones de judíos durante el Holocausto.
Asimismo, advirtieron que este episodio no puede analizarse de manera aislada, dado que el presidente Petro ha recurrido en distintas ocasiones a referencias o alusiones al nazismo para referirse a opositores, críticos y medios de comunicación. Según sostienen, la reiteración de estas comparaciones contribuye a trivializar los crímenes del régimen nazi y distorsiona la memoria histórica del Holocausto.
«La utilización de referencias al nazismo no debe convertirse en una herramienta retórica para desacreditar posiciones políticas o ideológicas. Los líderes democráticos tienen la responsabilidad de promover un debate público respetuoso y consciente del peso de las palabras», señala el documento.
Por su parte, Shay Salamon, Director Ejecutivo de CAM para Latinoamérica, afirmó que «los jefes de Estado tienen una responsabilidad especial: sus palabras no solo expresan posiciones políticas, también moldean climas sociales y pueden legitimar el odio. En el caso del presidente Gustavo Petro, como ya advertí en reiteradas ocasiones, no estamos frente a un exceso retórico aislado, sino ante una conducta sostenida que refleja un preocupante patrón de expresiones y conductas antisemitas. Cuando un mandatario utiliza su investidura para estigmatizar al pueblo judío o banalizar su dolor histórico, el silencio deja de ser una opción».
La declaración fue respaldada por 24 legisladores de 14 países de la región, reflejando una preocupación compartida en América Latina frente a la normalización de referencias asociadas al nazismo en el discurso público y reafirmando el compromiso regional con la lucha contra el antisemitismo, la preservación de la memoria del Holocausto y la defensa de los valores democráticos.
