El Keren Kayemet LeIsrael Argentina llevó adelante una nueva plantación de un árbol en el Arboreto de las Naciones, ubicado en Plaza Israel de la Ciudad de Buenos Aires, junto a la Embajada de Georgia en Argentina, en un emotivo encuentro que reunió a autoridades diplomáticas, dirigentes comunitarios y representantes institucionales.
El Arboreto de las Naciones, inaugurado en marzo de 2022, continúa consolidándose como un espacio de encuentro entre pueblos y culturas. Con esta nueva plantación, ya son 19 las naciones representadas en este proyecto impulsado por KKL Argentina, que busca fortalecer los vínculos internacionales a través de un mensaje de vida, sustentabilidad y construcción compartida.
Desde KKL afirmaron sentirse orgullosos del trabajo conjunto que se viene realizando para fortalecer vínculos entre pueblos y construir espacios de encuentro a través de valores compartidos. En ese sentido, destacaron que “Israel no está solo. Que hay naciones que eligen acercarse, en los momentos difíciles, con gestos concretos. Este árbol que plantamos en conjunto simboliza precisamente eso: un lazo que se afirma, que echa raíces y que mira hacia el futuro”.
La Presidente de KKL Argentina, Jessica Souss, destacó el valor simbólico de la plantación y recordó que “Argentina fue el primer Estado del mundo en reconocer la independencia de Georgia en 1918”. Además, subrayó que el árbol plantado junto a Georgia “simboliza la amistad entre nuestras naciones y el compromiso compartido con un futuro de paz y cooperación”.
El Embajador del Estado de Israel en Argentina, Eyal Sela, expresó que “es un honor estar aquí por dos razones: la importancia de plantar un árbol más, conectarnos entre nosotros y con la tierra, y hacerlo junto a amigos como Georgia, un país con el que Israel mantiene una profunda relación de amistad”.
A su turno, el Embajador de Georgia en Argentina, Gvaram Khanadamishvili, afirmó que “nos enorgullece mucho ser parte de esta iniciativa, de plantar un árbol en reconocimiento de la vida y de la continuidad”. También destacó que “todo lo que uno planta con una buena intención, vuelve”, resaltando el valor simbólico y humano de la plantación compartida.

Por último, Brian Bruh, seminarista de la comunidad Amijai, relacionó la plantación con la proximidad de Shavuot, una de las festividades más importantes del judaísmo, vinculada a la entrega de la Torá. En ese marco, señaló que “plantar un árbol es tener la capacidad de ver más allá del presente”.
Participaron también autoridades de AMIA, DAIA, la Organización Sionista Mundial, el Centro Simon Wiesenthal, el Congreso Judío Latinoamericano, el Museo del Holocausto y miembros de la comisión directiva de KKL Argentina.

