El presidente del partido religioso nacional Habait Haiehudí, Naftalí Bennett, advirtió que su agrupación política abandonará la coalición si le quitan la cartera de justicia a Ayelet Shaked para entregársela al Campo Sionista, con el objeto de atraer a éste último al Gobierno.
“Si ellos se llevan el Ministerio de Justicia, nosotros estamos afuera”, expresó Bennett en una conversación privada citada por el diario Haaretz. “Consideramos a la cartera de Justicia como un asunto tan importante como cambiar las directrices del gobierno, y no simplemente un cargo. No es un asunto personal. Si nos sacan el Ministerio de Justicia, no nos sentaremos en la coalición”.
Se trata del último ultimátum planteado por Bennett bajo el telón de fondo de los recientes reportes sobre los esfuerzos que se están haciendo para incorporar al Campo Sionista al Gobierno.
El rotativo indica que no es la primera vez que Bennett se enfrenta en una pulseada con el primer ministro, Biniamín Netanyahu, por ese ministerio. Durante las negociaciones para conformar la coalición, hace un año, puso como condición que Shaked sea nombrada ministra de Justicia para que su partido ingrese al Gobierno.
Es que Bennett considera que la cartera de Justicia es clave para avanzar la agenda de la derecha y el nacionalismo religioso. En manos de Shaked, ese ministerio se ha convertido en una herramienta clave del partido en su lucha contra la Corte Suprema de Justicia, sugiere Haaretz.
El Canal 10 informó que la diputada laborista Shelly Yacimovich también está interesada en la cartera de Justicia, pero se opone a unirse a la coalición actual. Según el reporte, Yacimovich y Livni vetaron la idea de sumarse al gobierno cuando Herzog les presentó el plan que había formulado con Netanyahu.
En caso de concretarse, Herzog asumiría el codiciado puesto de ministro de Exteriores y el cargo de jefe de las negociaciones de paz con los palestinos.
Fuente: Aurora

