Parashat Bemidbar: la búsqueda del bien. Por Rabino Yerahmiel Barylka

Bemidbar no es un “libro de números”; está lleno de retratos y descripciones de personas cuyas acciones cambiaron el curso de la historia. Y dado que la Torá no es un libro de historia, sino un libro de enseñanza cuyo propósito es elevar nuestros logros y grandeza, reducir nuestras debilidades e insignificancias, y desarrollar la capacidad de hacer el bien y distinguirlo del mal, nos relata la historia de las personas —no solo de los acontecimientos— mientras nos revela los factores humanos y la importancia psicológica y espiritual de esos sucesos.

En Bemidbar se analizan las actitudes y motivaciones de quienes se quejaron del maná, la ambición desmedida de Koraj, la mezquindad y cobardía de los diez exploradores enviados por Moshé, el contraste con sus colegas Yehoshúa y Caleb, y el amor por la Tierra de Israel expresado por las cinco hijas de Tzelofjad.

Bemidbar también explica la cuestión —tan discutida— de por qué este jumash comienza con los nombres de las personas y con el recuento de las tribus y de la población general de Israel. La Torá, por así decirlo, nos prepara para el análisis de las personas y de las características humanas que constituyen la mayor parte de este libro. Los individuos tienen nombres, forman parte de una sociedad más amplia y, al mismo tiempo, son distintos. No reconocer este hecho fundamental de la existencia humana impide alcanzar una comprensión significativa de la narrativa del jumash Bemidbar.

Los comentaristas enseñan que muchas de las tragedias relatadas en Bemidbar nacieron, de manera indirecta, de la mirada excesivamente generosa y optimista que Moshé Rabenu tenía sobre la naturaleza humana. Los grandes hombres mencionados al inicio de la parashá —con la que comienza el libro de Bemidbar— en su mayoría ya no están cuando el libro llega a su final. Así es la condición humana: el poder desgasta, la responsabilidad pesa, y la vida del hombre no es eterna, del mismo modo que ningún cargo lo es.

Lo que ocurrió en el desierto no es un relato lejano; es un espejo. Lo mismo nos sucede hoy, a cada uno de nosotros, y con mayor claridad a quienes ejercen liderazgo o autoridad. Los nombres registrados en la Torá no están allí solo para contarnos quiénes fueron, sino para advertirnos sobre las trampas del poder, la fragilidad del corazón humano y la necesidad de humildad. Cuando uno espera de las personas que sean simplemente personas —no ángeles

ni seres perfectos— puede evitar, o al menos mitigar, graves errores de juicio y de conducción. Si todos comprendiéramos esta verdad dura y luminosa, nuestras acciones buscarían antes que nada el bien común, y nuestras conductas se ajustarían a la realidad y no a la ilusión.

El desierto fue un maestro severo para el pueblo de Israel. Allí, en ese espacio desnudo de artificios, el alma quedó expuesta y la verdad se reveló sin adornos. Si las lecciones del desierto fueron asimiladas y trasladadas a la vida individual y colectiva del pueblo judío, entonces aquella experiencia —dolorosa y grandiosa— habrá demostrado poseer un valor eterno.

El midbar es el lugar donde Israel deja de ser un grupo de esclavos y comienza a convertirse en un pueblo. El silencio del desierto simboliza la capacidad de escuchar lo esencial: sin ruido, sin distracciones, sin el “Egipto” que uno lleva dentro de la cabeza.

Los cuarenta años no fueron solo un castigo; fueron un proceso pedagógico, una purificación del alma colectiva. El desierto enseña que la libertad no consiste únicamente en salir de la esclavitud, sino en salir del ego, de las cadenas interiores que atan más fuerte que cualquier faraón.

Los profetas describen el desierto como el espacio donde Dios “pone a prueba el corazón”.

Allí emergen la queja, el miedo, la nostalgia por la esclavitud y la tentación de volver atrás.

Pero allí mismo brotan también la fe, la resiliencia, la responsabilidad y la madurez espiritual. El desierto desnuda al hombre, pero también lo eleva.

Porque solo quien atraviesa su propio desierto —el de sus dudas, sus sombras, sus pruebas— puede llegar a su Tierra Prometida.

Shabat Shalom

Rabino Yerahmiel Barylka

Tragedia en Panamá: murió una turista israelí de 22 años

Una turista israelí de 22 años murió en un accidente de tránsito en la autopista Arraiján–La Chorrera, a la altura de Costa Verde, Panamá.

Las autoridades identificaron a la víctima como Noa Yitzhak, natural de Ma’ale Adumim.

Noa era hija de Yael y Doron Yitzhak. Su padre, Doron, es un empleado dedicado y muy conocido del municipio Ma’ale Adumim.

“El municipio y toda la ciudad acompañan a la familia en estos momentos difíciles. Compartimos su profundo dolor y los apoyamos en estos momentos difíciles”, indicó el municipio en un comunicado al dar a conocer la triste noticia.

El hecho se registró la madrugada del miércoles, cuando un microbús tipo turismo colisionó con la parte trasera de un autobús conocido como “diablo verde”, que se encontraba detenido a orillas de la ruta.

Yitzhak viajaba como pasajera en el microbús junto a otros ciudadanos israelíes y el conductor del vehículo.

Producto del fuerte impacto, la joven falleció en el lugar, mientras que al menos cinco personas resultaron heridas y fueron trasladadas a distintos centros médicos.

La embajada israelí en Panamá confirmó la identidad de la turista y expresó condolencias a los familiares, además de activar los mecanismos para la repatriación del cuerpo.

 

Vía El Siglo

El presidente de España elogió a Lamine Yamal por ondear la bandera palestina en los festejos de Barcelona campeón

Pedro Sánchez Castejón, presidente de España, afirmó que Lamine Yamal, estrella del Barcelona, enorgulleció al país al ondear una bandera palestina.

Durante la celebración del Barcelona por las calles de la ciudad, festejando los títulos de la temporada, Yamal hizo flamear una bandera Palestina (en vez de la del club campeón) en el micro descapotable.

El gesto generó controversia entre los aficionados. Mientras algunos apoyaron la acción del futbolista, otros la criticaron fuertemente. A medida que la celebración avanzó, el hecho se convirtió en uno de los más comentados de la jornada.

La bandera estaba unida a un asta de unos cuatro metros de altura para poder llegar hasta la parte superior del autobús.

“Quienes piensan que ondear la bandera de un Estado es ‘incitar al odio’, o han perdido el juicio o han sido cegados por su propia ignominia. Lamine solo ha expresado la solidaridad por Palestina que sentimos millones de españoles. Otro motivo más para estar orgullosos de él”, indicó Sánchez.

Por su parte, Israel Katz, ministro de Defensa de Israel, expresó: “Lamine Yamal eligió incitar contra Israel y fomentar el odio mientras nuestros soldados combaten a la organización terrorista Hamás, una organización que masacró, violó, quemó y asesinó a niños, mujeres y ancianos judíos el 7 de octubre”.

“Quien apoya este tipo de mensajes debe preguntarse: ¿considera esto humanitario? ¿Es esto moral? Como Ministro de Defensa del Estado de Israel no guardaré silencio frente a la incitación contra Israel y contra el pueblo judío”, añadió Katz.

Y concluyó: “Espero que un club grande y respetado como el Barcelona se desmarque de estas declaraciones y deje claro, de manera inequívoca, que no hay lugar para la incitación ni para el apoyo al terrorismo”.

Escandaloso: izaron una bandera con un Maguén David y esvásticas sobre la Universidad de Nueva York 

Una bandera con esvásticas y un Maguén David sobrevoló la Universidad de Nueva York, lo que provocó repudio y una fuerte condena.

La pancarta se parecía a la bandera israelí, con dos franjas blancas sobre un fondo morado —el color de la Universidad de Nueva York (NYU)— y una Estrella de David en el centro, sobre las letras “NYU”, junto con esvásticas a ambos lados.

La universidad afirmó en un comunicado: “Estamos conmocionados y profundamente preocupados de que este símbolo de odio que expresa antisemitismo haya sido izado en un mástil con vistas a Washington Square Park”.

“El personal de seguridad del campus respondió de inmediato para retirarlo y estamos colaborando estrechamente con la policía de Nueva York para identificar al responsable”, declaró un portavoz de la NYU.

Además, añadio: “Somos una sola comunidad. Nos protegemos mutuamente. Y no permitiremos que el odio y la división se arraiguen en nuestro campus”.

El incidente ocurrió durante un evento que se celebró con motivo de la semana de graduación, al que asistieron cientos de personas, según informó el periódico estudiantil Washington Square News.

La bandera se izó sobre el edificio Steinhardt, que lleva el nombre de los filántropos judíos Michael y Judy Steinhardt, quienes realizaron donaciones a la Universidad y a causas judías. Michael Steinhardt es cofundador de Birthright.

En los últimos años, la Universidad de Nueva York experimentó cierto activismo antisemita, pero en menor medida que otros campus de la ciudad, como la Universidad de Columbia.

Según una auditoría de la Liga Antidifamación, las esvásticas y otros símbolos nazis son cada vez más comunes en Nueva York.

Por su parte, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, se hizo eco del suceso.

“Estoy indignado de que se haya izado una bandera con una esvástica con vista a Washington Square Park. Este acto antisemita lleno de odio tuvo la intención de sembrar miedo e intimidar a los neoyorquinos judíos. No tiene cabida en nuestra ciudad”, dijo Mamdani.

“Nuestra administración está comprometida con combatir el antisemitismo en todas sus formas y proteger la seguridad de los neoyorquinos judíos”, declaró.

 

Vía The Times of Israel

Nueva declaración de Trump sobre la guerra: «La aniquilación militar de Irán…»

En una extensa publicación en redes sociales, el presidente estadounidense Donald Trump enumera los supuestos éxitos de su administración e incluye «la aniquilación militar de Irán».

“Continuará”, añade en la publicación de Truth Social, sugiriendo que podría reanudar la guerra contra Irán tras su regreso de su viaje a China el viernes.

Hace pocos días, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este miércoles un ultimátum a Irán en torno a las negociaciones entre ambos países respecto al Estrecho de Ormuz.

En una publicación en Truth Social, Trump escribió: “Suponiendo que Irán acepte lo acordado, lo cual es, quizás, una suposición arriesgada, la ya legendaria Operación Furia Épica llegará a su fin, y el bloqueo, altamente efectivo, permitirá que el Estrecho de Ormuz quede abierto para todos, incluido Irán“.

“Si no aceptan, comenzarán los bombardeos, y lamentablemente, a un nivel e intensidad mucho mayores que antes”.

El ultimátum de Trump se produce tras un informe de Axios que indica que Estados Unidos e Irán están cerca de alcanzar un acuerdo para poner fin a la guerra.

Según el reporte, el acuerdo contempla el levantamiento mutuo de las restricciones al tránsito por el Estrecho de Ormuz, el levantamiento de las sanciones estadounidenses y la liberación de los fondos iraníes congelados, así como el compromiso de Irán de suspender el enriquecimiento de uranio. Algunas cláusulas estarían supeditadas a la consecución de un acuerdo final.

Sin embargo, Axios señaló que la Casa Blanca considera que el liderazgo de Irán podría estar demasiado dividido para llegar a un acuerdo. De firmarse, el memorándum de una página, pondría poner fin a la guerra e iniciaría un periodo de negociación de un mes para un acuerdo más detallado.

Dos fuentes afirmaron a Axios que Irán podría aceptar que se retire el uranio altamente enriquecido del país, mientras que una fuente indicó que podría ser trasladado a Estados Unidos.

Anteriormente, Irán negó estos informes, así como la posibilidad de retirar el uranio enriquecido, necesario únicamente para la fabricación de armas nucleares.

Fuente: Times of Israel

Crece la polémica con Alo Yoga, la marca que tiene a Antonella Roccuzzo como embajadora, por mensajes antisemitas a dos mujeres israelíes

La marca estadounidense de ropa deportiva, Alo Yoga, continúa en el centro de la polémica luego de que dos mujeres israelíes recibieran mensajes antisemitas en sus pedidos.

Una mujer israelí compró a través del sitio web y, cuando fue a abrir el paquete, se encontró con envoltorios vacíos. Pero dentro del pedido había una nota con palabras escritas a mano: “Muerte a las FDI”, “Palestina libre” y “Victoria para Hamás”, además del símbolo del triángulo rojo invertido utilizado para marcar a los soldados de las FDI como objetivos

“Compré unas diademas en aloyoga.com por 213 shekels, con envío incluido a Israel”, contó la clienta a Ynet.

“Dos semanas después, recibí una notificación de que el paquete había llegado. Lo recogí y lo noté demasiado ligero, pero pensé que era un pedido pequeño. Lo abrí y no había nada de lo que había pedido. En su lugar, solo había basura dentro: cartón roto y bolsas transparentes usadas para envolver ropa. Miré con más atención, pensando que tal vez estaba escondido al fondo, ya que eran diademas finas, pero no había nada”, continuó.

Y agregó: “Entonces alcancé la hoja que estaba al fondo del paquete y vi los mensajes de odio. Me quedé en shock. Esto es realmente un ataque contra nuestro país; una situación que ya conocía, pero cuando te toca así, es muy duro. Simplemente vieron una dirección en Israel y eso les bastó”.

Por su parte, otra mujer israelí denunció la misma situación, cuyo envoltorio también incluía “Del río al mar”, además de los otros mensajes mencionados.

La letra es similar a la que recibió la primera clienta mencionada.

“Se lo conté a mi prima y me preguntó si yo era la denunciante. No entendí de qué hablaba. Así fue como me enteré de que esto ya le había pasado a otra persona”, expresó.

Alo Yoga es una marca de moda internacional especializada en ropa de yoga y deportiva. Se fundó en Los Ángeles en 2007 por Danny Harris y Marco DeGeorge.

Rocuzzo es una de las embajadoras e influencers asociadas a la marca desde hace varios años.

La esposa de Lionel Messi suele publicar en Instagram looks deportivos y outfits de la firma, participando en campañas y acciones promocionales vinculadas al universo fitness y “athleisure” de Alo Yoga.

Israel y el eco moral de Eurovisión. Por Rabino M.Ed. Rubén Najmanovich

El Festival de Eurovisión nació en 1956 con un propósito noble: unir a los pueblos de Europa a través de la música, celebrar la diversidad cultural y construir puentes donde antes había fronteras. Era una idea profundamente humanista —una melodía compartida que trascendía idiomas, ideologías y heridas históricas. Sin embargo, en los últimos años, ese escenario que debía ser símbolo de fraternidad se ha visto contaminado por un ruido ajeno al arte: el de la politización, el prejuicio y el odio disfrazado de activismo.

Israel, nación que ha participado en Eurovisión desde 1973, lo hizo siempre con el espíritu de aportar su voz al coro de las naciones. Su presencia no es una intrusión, sino una afirmación de pertenencia: Israel es parte del mundo, parte de la cultura, parte de la humanidad que canta. Pero en esta edición, el festival se ha convertido en un espejo oscuro donde se reflejan las sombras del antisemitismo contemporáneo. Lo que debía ser una competencia de melodías se transformó en un escenario de hostilidad, donde artistas israelíes fueron atacados, abucheados y aislados por el simple hecho de representar a su país.

La música, que debería ser lenguaje universal, fue usada como arma política. Y cuando la política se convierte en odio, deja de ser debate y se vuelve negación del otro. Lo que vimos no fue una crítica legítima a políticas gubernamentales, sino una demonización del pueblo judío bajo nuevas máscaras: antisionismo, boicot cultural, exclusión moral. Es el mismo veneno antiguo con un nuevo envase.

Martin Luther King, defensor de la dignidad humana y enemigo de toda forma de discriminación, lo expresó con claridad: “Cuando la gente critica al sionismo, están hablando de los judíos. Antisionismo es antisemitismo.” Su voz, que resonó en tiempos de lucha por los derechos civiles, sigue siendo un faro ético en medio de la confusión contemporánea. Porque el odio a Israel no es una opinión política: es una negación del derecho de un pueblo a existir, a cantar, a compartir su luz.

La tradición judía enseña que la palabra y la música son vehículos del alma. En la sinagoga, cuando se abre el Arca Sagrada y se canta “Ki mitziontetzetorah, udvar Hashem miYerushalaim”“Porque de Sion saldrá la Torá, y de Jerusalém la palabra del Señor”— el pueblo entero se eleva en un acto de comunión espiritual. Parafraseando esa oración, podríamos decir hoy: de Sion saldrá la música, y de Jerusalém el espíritu de cantar. Porque el canto judío no nace del poder ni de la política, sino del alma que busca elevarse, incluso en medio del dolor.

Eurovisión debería ser ese espacio donde cada nación canta su verdad sin miedo. Donde la diferencia se celebra, no se castiga. Donde el arte vence al prejuicio. Pero cuando el escenario se convierte en tribunal, cuando los aplausos se transforman en abucheos, cuando la bandera israelí se convierte en blanco de odio, el festival deja de ser arte y se convierte en síntoma. Síntoma de una Europa que olvida su propia promesa de tolerancia, que confunde justicia con linchamiento moral, que sustituye la empatía por ideología.

El antisemitismo moderno no siempre grita; a veces canta. Se disfraza de causa justa, de sensibilidad política, de solidaridad selectiva. Pero su esencia es la misma: excluir al judío, negar su historia, borrar su voz. Y cuando eso ocurre en un festival de música, el silencio que sigue no es artístico, es moral.

Israel, con su resiliencia milenaria, seguirá cantando. Porque su música no depende de la aprobación del mundo, sino de su propia fe en la vida. Desde Jerusalén, desde Tel Aviv, desde cada rincón donde un niño aprende una melodía hebrea, el canto continúa. Es el mismo canto que atravesó desiertos, exilios y guerras; el mismo que acompañó a los profetas y a los poetas; el mismo que hoy desafía la oscuridad con notas de esperanza.

Eurovisión puede recuperar su espíritu si recuerda su origen: unir, no dividir; celebrar, no condenar. La música es el idioma de la humanidad, y cuando se usa para excluir, traiciona su esencia. Que el festival vuelva a ser lo que prometió: un espacio donde cada voz, incluso la de Israel, pueda ser escuchada con respeto.

Porque de Sion saldrá la música, y de Jerusalém el espíritu de cantar.
Y mientras haya quien cante con verdad, el odio nunca tendrá la última palabra.

Por Rabino M.Ed. Rubén Najmanovich.

Profundo dolor en Israel por el fallecimiento de un soldado de las FDI: combatía en el Líbano

La Unidad de Portavoces de las FDI autorizó el viernes por la mañana la publicación de la noticia de que el sargento Negev Dagan, de 20 años y natural de Dekel, falleció en combate en el sur del Líbano.

Dagan, un soldado de combate del 12º Batallón de la Brigada Golani, murió el jueves por la noche, alrededor de las 22:00 horas, a causa de un misil antitanque guiado disparado por terroristas de la organización terrorista Hezbolá.

El martes, la Unidad de Portavoces de las FDI anunció que un soldado de las FDI resultó herido de gravedad moderada y un reservista resultó levemente herido como consecuencia de un ataque con dron explosivo lanzado por Hezbolá hacia territorio israelí, cerca de la frontera con el Líbano.

Los heridos fueron evacuados a un hospital para recibir tratamiento médico y se notificó a sus familias.

En los últimos días, la Unidad de Portavoces de las FDI indicó que el sargento mayor de comando (en la reserva) Alexander Glovanyov, de 47 años y natural de Petah Tikva, falleció durante un combate cerca de la frontera entre Israel y el Líbano.

Glovyanov prestó sus servicios como conductor de vehículos de transporte pesado en el 6924.º Batallón de Transporte, Centro de Transporte.

Según los reportes, murió en un ataque con drones explosivos perpetrado por Hezbolá, la organización terrorista, en territorio israelí.

El incidente ocurrió el domingo alrededor de las 16:00 horas, cuando varios drones entraron en territorio israelí y explotaron cerca de la frontera con Líbano. Glovyanov fue alcanzado directamente por uno de los drones.

Fuente: Israel National News

Israel no pudo ante España en Buenos Aires en el primero de los dos duelos con vistas al Mundial de Handball

La selección de Israel de handball cayó ante España en Buenos Aires por 32-27, en el primero de los dos duelos por la eliminatorias de clasificación para el Mundial de Alemania, que se disputará del 13 al 31 de enero de 2027.

La «actual situación geopolítica», como señaló la Federación Española el mes pasado, obligó a que tanto este duelo como la revancha del próximo sábado se dispute en La Casa del Handball Argentino, ubicada en el Parque Olímpico de la Juventud en Buenos Aires.

Este cruce entre españoles e israelíes no sólo determinará un billete mundialista, sino también la posibilidad de dar el primer paso hacia los Juegos de Los Ángeles, ya que el Mundial de Alemania además de asegurar la plaza olímpica al equipo que resulte campeón, repartirá los primeros puestos en los torneos preolímpicos.

Tras la última semana internacional de marzo, con doble amistoso ante Francia, la selección de España de Handball, conducida por Jordi Ribera dio la talla este jueves y se impuso con cinco goles de diferencia ante un rival como Israel, que venía de imponerse ante Georgia en la instancia anterior por un gol de diferencia en el global de los dos partidos (60-59).

Ian Tarrafeta, con seis anotaciones, y Marcos Fis, con cuatro, fueron los máximos anotadores del ganador en un listado para los ‘Hispanos’ que completaron Juan Gurri, Kaludi Odriozola, Aleix Gómez, Mario Nevado y Daniel Fernández con tres, Agustín Casado y Imanol Garciandia con dos; Antonio Serradilla, Abel Serdio e Ian Barrufet con uno.

En tanto, para Israel convirtieron Yonatan Dayan y Yoav Lumbroso -cada uno con cinco-, mientras que sumaron Snir Natsia, Nadav Nizri y Nadav Cohen con tres, Daniel Sarfati, Or Refael Levi con dos, mientras que uno convirtieron Daniel Mosindi, Tomer Bodenheimer y Noam Yair Sosna.

En la portería Sergey Hernández disputó casi todo el encuentro con doce salvadas, dos de ellas clave, mentiras que hubo muy pocos minutos para Gonzalo Pérez de Vargas; mientras que en el elenco israelí se repartieron el tiempo Yahav Shamir y Dan Tepper.

Fuente: TyC Sports

El mensaje del Centro Hebreo Ioná por la Parashá Bamidbar

Reflexión del seminarista del Centro Hebreo Ioná, Brian Menes Wainstein, hoy, Parashá Bamidbar.

Esta semana, con la lectura de Parashá Bamidbar, comenzamos a leer un nuevo libro de la Torá.

Este cuarto libro no comienza con un momento especial como el resto, ni siquiera finaliza con algún momento espeluznante, sino que se nos habla de la travesía del Pueblo de Israel en el desierto.

Viviremos durante la lectura de este libro el viaje eterno del pueblo en el midbar. Pero vemos, al comienzo del libro, que Moshé necesita saber con quiénes cuenta para cruzar el desierto y, para poder saberlo, decide realizar un censo.

El aprendizaje que hacemos de esa experiencia es que durante nuestros días nos enfrentamos a muchísimos desiertos, lugares inhóspitos y momentos áridos en los que no sabemos hacia dónde ir.

Ese es el momento en el que tenemos que hacer nuestro propio censo, para saber con quiénes contamos para atravesar esos momentos, de modo de poder cruzar los desiertos de nuestra vida cotidiana de la mejor manera posible y acompañados por quienes nos van a ayudar a atravesarlos.

Desde el Centro Hebreo Ioná esperamos que todos y cada uno de nosotros podamos hacer ese censo y saber, a partir de él, quiénes nos ayudarán a atravesar los desiertos que nos propone la vida cotidiana.

¡Shabat Shalom Umeboraj!