No solamente las armas para el régimen del dictador sirio Bashar al Assad vienen de Rusia; sino también la ola de frío. Las tropas líder de Damasco y sus aliados, el grupo terrorista libanés chií Hezbollah, han tenido que detener la ofensiva contra los rebeldes debido a las bajas temperaturas.
El Oriente Medio está siendo golpeado por un masivo frente frío, de Tel Aviv a Alepo, y de Jerusalén a Beirut.
Una masiva nevada, que se está sintiendo en Siria y el Líbano – donde amenaza a cientos demiles de refugiados, carentes de hogar, – se esperaba que también llegue a Jerusalén.
Una delgada capa de nieve está cubriendo las cumbres de la Alta Galilea y el norte de las Alturas del Golán. Mientras tanto, la municipalidad de Jerusalén ha preparado una decena tractores quitanieves anticipándose a la tormenta.
Un fino manto de nieve se observa también en Hebrón y Kiriat Arbá, en la Cisjordania (Judea y Samaria).
El tren liviano de Jerusalén opera normalmente.
Si los pronósticos se cumplen, los parques de Jerusalén se llenarán de visitantes que vienen a ver la capital pintada de blanco. «Quiero que caiga mucha nieve, así puedo ir a jugar como el año pasado.», dijo expectante Ionatan, de diez años. AURORA.










