AMIA invita a participar del espectáculo gratuito “Raíces y tradiciones: Un recorrido musical en comunidad”, que se realizará el próximo lunes 8 de junio, a las 19:30, en la Sala Argentina del Palacio Libertad, (Sarmiento 151), en la ciudad de Buenos Aires.
Abierto a todo público, el evento contará con la conducción de la actriz Eleonora Wexler, y la presentación de los cantantes Natalia Arazi, Gastón Saied y Delfina Cheb, quienes ofrecerán un repertorio que recorrerá la tradición, los diversos orígenes de la cultura judía y su profundo vínculo con la identidad y la historia argentina.
El espectáculo incluirá también la actuación del grupo “Tango Klezmer Project”, una propuesta artística que combina música klezmer y tango.
“Será una noche especial para disfrutar y compartir las canciones más emblemáticas de la tradición judía, y para celebrar también ese encuentro profundo y fecundo entre la cultura judía y la identidad argentina, que a lo largo de generaciones enriqueció nuestra vida artística, cultural y comunitaria”, expresó la directora de AMIA Cultura, Flavia Zalcman, a cargo de la organización del espectáculo que se realizará por tercer año consecutivo.
Para asistir al espectáculo, las personas interesadas deben reservar la entrada con anticipación en la página web de AMIA Cultura https://cultura.amia.org.ar/.
El Superior Rabinato de la República Argentina defendió la prohibición de animales en el Cementerio Comunitario de Liniers, rechazó denuncias de maltrato animal y afirmó que esa medida responde a principios religiosos y normas históricas de la ley judía.
En una declaración difundida en junio de 2026, la autoridad religiosa señaló que el respeto a los difuntos constituye uno de los pilares éticos y religiosos más antiguos de la humanidad y un mandato central de la tradición judía.
El documento hizo referencia a los hechos de público conocimiento relacionados con la presencia de animales en el cementerio y a las denuncias judiciales e intimidaciones promovidas por determinadas agrupaciones.
Asimismo, sostuvo que las autoridades de Zoonosis del municipio de Tres de Febrero inspeccionaron el predio y verificaron oficialmente la falsedad de las denuncias por maltrato animal. Según expresó el Rabinato, el cementerio es administrado por AMIA bajo estrictas normas de respeto a la vida.
La declaración también manifestó preocupación por campañas de hostigamiento público y amenazas que, según indicó, en algunos casos derivaron en expresiones discriminatorias.
De acuerdo con el texto, la santidad del cementerio y la dignidad de los difuntos son valores “absolutos e inviolables”, mientras que la presencia de animales que defecan sobre las lápidas representa una profanación de la memoria de los antepasados y causa dolor a los familiares.
Para fundamentar su posición, el Rabinato citó fuentes de la tradición jurídica judía, entre ellas el Talmud, la obra Mishné Torá de Maimónides y el Shulján Aruj, donde se establecen restricciones a la presencia de animales en cementerios con el objetivo de preservar el respeto y la solemnidad del lugar.__IP__
La declaración concluyó que la exclusión de animales del perímetro del cementerio no responde a una decisión contemporánea sino a una normativa religiosa codificada durante siglos por referentes centrales de la jurisprudencia judía.
A pocos días del inicio de una nueva Copa del Mundo, vale recordar la única participación mundialista de Israel. Fue en México 1970, cuando aún competía en Asia. Décadas después, los conflictos regionales y su incorporación al fútbol europeo hicieron mucho más difícil volver a clasificarse.
Mientras el mundo del fútbol vuelve a prepararse para una nueva Copa del Mundo, la historia guarda una curiosidad poco conocida: Israel sólo disputó un Mundial en toda su existencia.
La única participación de la selección israelí en una Copa del Mundo se produjo en México 1970, hace más de medio siglo. Aquella clasificación llegó cuando Israel aún formaba parte de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), mucho antes de integrarse definitivamente a la UEFA, la poderosa confederación europea. Durante esas eliminatorias, los israelíes lograron superar una serie de obstáculos políticos y deportivos hasta conseguir el histórico pasaje a la máxima cita del fútbol mundial.
En México compartieron el Grupo 2 junto a tres rivales de peso: Uruguay, Suecia e Italia. El debut fue con una derrota 2-0 ante los uruguayos. Sin embargo, Israel logró uno de los resultados más recordados de su historia al empatar 1-1 frente a Suecia gracias al gol de Mordechai Spiegler, el único tanto israelí en los Mundiales. Más tarde sorprendió con un empate sin goles ante Italia, que terminaría siendo subcampeona del torneo. Con dos puntos, quedó eliminada en la fase de grupos, aunque dejó una imagen digna frente a selecciones de primer nivel.
El delantero Mordechai Spiegler anotó ante Suecia el único gol de Israel en la historia de las Copas del Mundo. El tanto sirvió para rescatar un empate 1-1 en Guadalajara el 7 de junio de 1970 y todavía hoy es recordado como uno de los momentos más importantes del fútbol israelí.
El camino de Israel a México 70 fue bastante particular porque estuvo marcado por cuestiones políticas.
Israel recibió un pase directo a una instancia avanzada de la clasificación. Allí debía enfrentarse a Corea del Norte y Nueva Zelanda. Sin embargo, Corea del Norte se negó a jugar en Israel y se retiró de la eliminatoria, por lo que los israelíes sólo disputaron dos partidos contra Nueva Zelanda.
Los resultados fueron:
Israel 4-0 Nueva Zelanda
Nueva Zelanda 0-2 Israel
Israel ganó la serie por un contundente 6-0 global.
Luego llegó la ronda final frente a Australia:
Israel 1-0 Australia (Ramat Gan)
Australia 1-1 Israel (Sídney)
Con el 2-1 global, Israel obtuvo el único boleto de Asia/Oceanía para el Mundial de México 1970.
El camino de Israel en las competencias internacionales cambió drásticamente en los años posteriores. Las tensiones políticas en Medio Oriente provocaron que varios países se negaran a enfrentarlo en torneos continentales. Como consecuencia, Israel fue quedando aislado dentro de Asia y terminó compitiendo durante años en distintas zonas clasificatorias hasta incorporarse definitivamente a la UEFA en 1994.
La integración al fútbol europeo le permitió estabilidad institucional y deportiva, pero también elevó considerablemente el nivel de dificultad para llegar a una Copa del Mundo. Desde entonces, Israel debe enfrentarse en las eliminatorias a potencias como Alemania, Francia, España, Inglaterra, Italia o Países Bajos, reduciendo notablemente sus posibilidades de clasificación.
A pesar de haber producido futbolistas destacados y de protagonizar algunas campañas competitivas en eliminatorias y Eurocopas, la selección israelí nunca logró repetir aquella hazaña de 1970.
Por eso, cada vez que se acerca un Mundial, la memoria futbolera israelí vuelve inevitablemente a México 70, el escenario donde escribió la página más importante de su historia y donde, por única vez, pudo codearse con la elite del fútbol mundial.
El antisemitismo digital continuó en niveles históricamente elevados y no regresó a los valores previos al ataque terrorista perpetrado por Hamas contra Israel el 7 de octubre de 2023.
Esa fue una de las principales conclusiones del Informe Anual sobre Antisemitismo en Internet 2025, elaborado por el Observatorio Web y el Congreso Judío Latinoamericano, que analizó más de 118 millones de contenidos publicados en español en redes sociales, plataformas digitales, buscadores y portales de noticias.
La investigación, presentada esta semana, constituyó uno de los relevamientos más extensos realizados en la región sobre discursos de odio en Internet. A través de herramientas de monitoreo digital, análisis automatizado y revisión humana especializada, los investigadores relevaron publicaciones en Google, YouTube, X, Facebook y comentarios realizados por usuarios en medios digitales para medir la evolución del antisemitismo en el ecosistema digital de habla hispana.
El estudio concluyó que, aunque disminuyó la intensidad de las conversaciones vinculadas directamente con la guerra entre Israel y Hamas, el volumen de mensajes antisemitas siguió muy por encima de los niveles registrados antes de octubre de 2023.
Los resultados mostraron que el fenómeno experimentó una transformación profunda a partir del 7 de octubre de 2023. Según el informe, el conflicto en Medio Oriente no creó el antisemitismo digital, pero actuó como un acelerador: profundizó tendencias preexistentes y elevó de manera significativa la circulación de contenidos hostiles hacia los judíos.
“Hace algunos años se viene comentando sobre el aumento de antisemitismo. Con este informe podemos cuantificarlo para entender su evolución. Surge el interrogante sobre cómo afectará principalmente a los usuarios más jóvenes, que pasan mucho tiempo en redes sociales, esta exposición de casi tres años de alto antisemitismo”, afirmó Claudio Epelman, director ejecutivo del Congreso Judío Latinoamericano.
La preocupación expresada por Epelman encontró respaldo en los datos del estudio. Los investigadores detectaron que, aun cuando disminuyó la intensidad de las conversaciones vinculadas directamente con la guerra entre Israel y Hamas, el volumen de mensajes antisemitas siguió muy por encima de los niveles previos a octubre de 2023.
El informe, elaborado por Ariel Seidler y Ariel Grosman, destacó que “el cese de la violencia en Medio Oriente precedió a un descenso significativo en la cantidad de mensajes antisemitas analizados”, pero advirtió que esa disminución no debía interpretarse como un retorno a la situación anterior. Por el contrario, sostuvo que “el nivel de antisemitismo continúa muy por encima del registrado antes del 7 de octubre de 2023”.
El punto de quiebre que identificó la investigación coincidió con los ataques perpetrados por Hamas contra Israel el 7 de octubre de 2023.
Ese día, miles de integrantes de la organización terrorista irrumpieron en territorio israelí desde la Franja de Gaza, atacaron bases militares, localidades y un festival de música electrónica cercano a la frontera. La ofensiva dejó alrededor de 1.200 muertos —la mayoría civiles—, miles de heridos y más de 250 personas secuestradas, que fueron trasladadas a Gaza como rehenes. La masacre desencadenó la guerra más extensa entre Israel y Hamas desde la creación del Estado israelí y se convirtió también en un punto de inflexión para la conversación digital global sobre Israel, el judaísmo y Medio Oriente.
De hecho, los autores del informe consideraron que aquel episodio marcó una ruptura estadística y discursiva en la evolución del antisemitismo en Internet.
“Así como el inicio de los ataques del 7 de octubre de 2023 marcó un punto de inflexión en términos de antisemitismo”, sostuvo el documento, que identificó desde entonces un crecimiento sostenido tanto en la cantidad de contenidos de odio como en su alcance potencial entre los usuarios de las distintas plataformas digitales.
Los números ayudaron a dimensionar la magnitud del fenómeno. Antes del ataque terrorista, en septiembre de 2023, el Observatorio Web recopilaba en promedio unos 4.000 mensajes antisemitas diarios en la red social X. El mismo 7 de octubre, esa cifra se disparó hasta aproximadamente 200.000 publicaciones en una sola jornada.
Durante octubre de 2023 se registraron cerca de 5,9 millones de contenidos antisemitas. Dos años más tarde, cuando la guerra se acercaba a su final, el volumen siguió siendo extraordinariamente alto: septiembre de 2025 acumuló alrededor de 4,9 millones de mensajes de odio y diciembre de ese mismo año, ya con el conflicto finalizado, todavía registró cerca de un millón de contenidos antisemitas.
La comparación permitió observar el fenómeno que más preocupó a los investigadores. Aunque el volumen disminuyó respecto de los momentos más intensos de la guerra, el antisemitismo digital quedó instalado en un escalón muy superior al que existía previamente. En otras palabras, el fenómeno no regresó al punto de partida.
Esa conclusión apareció desarrollada en varios pasajes del informe. Los autores sostuvieron que, tras dos años de conflicto y exposición permanente a narrativas hostiles, una parte de esos discursos dejó de depender exclusivamente de acontecimientos coyunturales y se incorporó de manera más estable a la conversación digital.
La investigación utilizó una definición para describir el proceso: determinadas formas de antisemitismo “se han normalizado como parte del paisaje digital”.
Los espacios donde más circuló el odio
El estudio mostró diferencias entre las plataformas analizadas.
X volvió a registrar los niveles más altos de antisemitismo. El 20,68% de los contenidos relevados fue clasificado dentro de esa categoría. Esto significó que aproximadamente uno de cada cinco mensajes vinculados a temas judíos, Israel, Holocausto o cuestiones relacionadas contenía expresiones antisemitas.
Los investigadores destacaron que la plataforma consolidó una tendencia ascendente observada desde 2020 y que continuó siendo el espacio digital donde el fenómeno alcanzó su mayor intensidad.
Facebook ocupó el segundo lugar con un 14,98% de comentarios clasificados como antisemitas. Según el informe, se trató del nivel más alto registrado desde que comenzó la serie histórica de mediciones.
Los comentarios en medios digitales alcanzaron un 15,16%, por encima de Facebook, mientras que en YouTube el porcentaje de antisemitismo en comentarios llegó al 11,58%.
Google presentó los niveles más bajos del estudio, con un promedio anual del 3,92%.
A partir de esta comparación, el informe identificó una tendencia: el antisemitismo encontró mayor espacio en entornos más abiertos, virales y orientados a la interacción inmediata, mientras que los espacios más estructurados o vinculados a búsquedas específicas presentaron niveles menores.
El documento resumió esa conclusión: “El análisis comparado de las plataformas relevadas muestra que el antisemitismo digital se concentró con mayor fuerza en los entornos más abiertos, virales y orientados a la interacción inmediata, mientras que los espacios más estructurados o mediados por lógicas de búsqueda presentaron niveles relativamente menores”.
Del antisemitismo al antisionismo
Otro de los hallazgos centrales fue la transformación de las formas que adoptó el antisemitismo contemporáneo.
A diferencia de décadas anteriores, el fenómeno ya no apareció dominado por la negación del Holocausto o por los estereotipos clásicos sobre los judíos. Aunque esos elementos siguieron presentes, el grueso de los contenidos relevados se vinculó con discursos relacionados con Israel y el conflicto en Medio Oriente.
En X, por ejemplo, el 87,63% del contenido antisemita identificado fue clasificado dentro de la categoría “antisionista”. Los mensajes que compararon al sionismo o al Estado de Israel con el nazismo representaron otro 12,76%.
La negación, banalización o distorsión del Holocausto apenas alcanzó el 0,39% de los contenidos antisemitas relevados en esa plataforma.
Los investigadores observaron además una tendencia creciente al uso de términos como “sionista” o “sionismo” para sustituir la palabra “judío” y eludir los mecanismos de moderación implementados por las plataformas.
Según el informe, una parte importante del antisemitismo actual se expresó a través de acusaciones de genocidio, apartheid, limpieza étnica, conspiraciones globales o comparaciones entre Israel y la Alemania nazi.
En YouTube, por ejemplo, predominaron las acusaciones de genocidio y apartheid, seguidas por teorías conspirativas contra los judíos. El informe destacó “el encadenamiento de discursos entre ideas conspirativas y críticas a la coyuntura de Medio Oriente”, donde muchos usuarios utilizaron la guerra como vía para difundir prejuicios históricos.
Los países donde el fenómeno tuvo mayor presencia
El trabajo también ofreció una radiografía regional.
Al analizar los 10 países con mayor volumen de publicaciones en X, los investigadores encontraron que cinco se ubicaron por encima del promedio general de antisemitismo registrado en la plataforma.
Se trató de España, Uruguay, Colombia, México y Chile.
España apareció además como el país con mayor cantidad absoluta de contenidos recopilados en idioma español dentro de la muestra analizada, lo que le otorgó un peso relevante en la conversación digital.
La situación presentó diferencias cuando se observaron los comentarios en medios digitales.
En este apartado, que incluyó el análisis de contenidos provenientes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Panamá y Uruguay, los investigadores detectaron que Uruguay y Brasil se ubicaron por encima del promedio general de antisemitismo.
El caso uruguayo fue uno de los más llamativos. Aunque el volumen total de comentarios fue relativamente bajo en comparación con otros países, más de una cuarta parte de los mensajes relevados fue clasificada como antisemita.
El informe señaló además que, por quinto año consecutivo, uno de los principales medios digitales uruguayos volvió a registrar el porcentaje más alto de comentarios antisemitas dentro de la muestra regional.
Javier Milei participó en el plenario de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA) sobre antisemitismo
El caso argentino
Argentina formó parte del universo analizado en el capítulo dedicado a comentarios en medios digitales y aportó elementos relevantes.
El informe mostró que el 15,16% de los comentarios relevados en medios digitales fue clasificado como antisemita. Sin embargo, más importante que el porcentaje general resultó la temática sobre la cual se concentraron esos discursos.
Según los investigadores, el 70,19% de los comentarios antisemitas apareció en notas relacionadas con Israel y, especialmente, con la guerra en Gaza.
Esto significó que el antisemitismo actual no se manifestó principalmente alrededor de temas vinculados a la vida comunitaria judía local, sino asociado a la cobertura internacional del conflicto en Medio Oriente.
El segundo tema más asociado a contenidos antisemitas fue el Holocausto, que concentró el 14,14% de los comentarios discriminatorios detectados.
Los autores advirtieron además sobre el crecimiento de expresiones que presentaron a los judíos o a los sionistas como equivalentes a los nazis, una narrativa recurrente en distintos países y plataformas.
De hecho, una de las observaciones del informe fue el aumento de comentarios que utilizaron términos como “genocidio”, “fascismo”, “nazismo” o “apartheid” para referirse indistintamente a Israel, al sionismo o directamente a los judíos. Los investigadores consideraron que este tipo de discursos se convirtió en una de las principales vías de circulación del antisemitismo contemporáneo.
Al mismo tiempo, el informe identificó una particularidad en los espacios de comentarios de medios digitales: la presencia de contenidos positivos alcanzó el 33,34% del total y se convirtió en la categoría más numerosa.
Dentro de ese grupo se incluyeron expresiones de apoyo a las comunidades judías, recordatorios del Holocausto, mensajes de solidaridad y defensas del derecho de Israel a existir.
Para los investigadores, este dato mostró que los espacios de comentarios no estuvieron dominados exclusivamente por el odio, sino que constituyeron ámbitos donde convivieron posiciones muy contrapuestas respecto de las temáticas vinculadas al judaísmo y a Israel.
El director ejecutivo del Congreso Judío Latinoamericano, Claudio Epelman, alertó sobre el impacto del antisemitismo en entornos digitales
Un fenómeno que trascendió la coyuntura
Más allá de los porcentajes específicos de cada plataforma, la principal conclusión del informe apuntó a una transformación más profunda.
Los autores sostuvieron que el conflicto en Medio Oriente elevó de manera significativa la exposición de millones de usuarios a contenidos antisemitas y modificó la escala del fenómeno en Internet.
La preocupación ya no se limitó a la existencia de grupos marginales que produjeron discursos de odio, sino a la capacidad que esos mensajes tuvieron para circular de manera masiva y alcanzar audiencias cada vez más amplias.
El informe recordó que durante 2025 los contenidos antisemitas en X acumularon más de 313 millones de impresiones potenciales, una cifra que permitió dimensionar la magnitud de la exposición.
Por eso, más allá de la evolución mensual de los indicadores, el interrogante que atravesó todo el estudio fue qué efectos pudo generar una exposición prolongada a este tipo de contenidos, especialmente entre los usuarios más jóvenes.
A casi tres años del ataque del 7 de octubre de 2023, la principal conclusión del Congreso Judío Latinoamericano y el Observatorio Web fue que el antisemitismo digital siguió instalado en niveles históricamente elevados y que, aun cuando la guerra dejó de ocupar el centro de la agenda internacional, el fenómeno permaneció muy por encima de los registros previos a aquel punto de inflexión.
¿Cómo se puede pensar en Justicia cuando uno es arrastrado fuera de su hogar y es llevado a otro territorio regido por el islamismo?
¿Qué es el concepto de Justicia para quien ha sido despojado de todo y secuestrado dos años por un grupo terrorista?
¿Cómo se construye una idea de reparación cuando se sufrieron vejámenes de todo tipo, hoy inenarrables para su víctima?
¿Puede ofrecer una respuesta que no sea visceral quien sobrevivió a la inhumanidad que le ofrecieron sus captores?
Ariel Cunio fue consultado sobre ello en una vuelta relámpago al kibutz Nir Oz donde comenzó su pesadilla y la de su familia. Allí habló de su actual proceso de sanación; de cómo fue pensar que podrían pasar décadas sin ver a los suyos; de lo que fue aprender árabe sin proponérselo; de sus idas y venidas con el contingente concepto de esperanza, y con el subsiguiente desvanecimiento de esa esperanza; de las cosas extremas que llegó a imaginarse.
Pero esta vez no quiere recordar las torturas a las que fue sometido. Nadie insiste. Se dispone a hablar de otras cosas. Sobre todo a hablar. Y hablar. Aunque sea en un susurro. Sin alzar la voz.
Porque necesita exorcizar de alguna manera esos años de oscuridad.
La mañana del 7 de octubre de 2023, Ariel se despertó en su casa del sur de Israel, con el sonido de una alarma. Una más, habrá pensado en el momento en que la modorra lentamente se convierte en realidad. Es que para los habitantes de ese barrio fronterizo con Gaza, las alarmas formaban parte del devenir sonoro diario.
Pero lo que ocurrió en los minutos siguientes no tenía precedentes. Gritos en árabe de ¡Allahu Akbar! (¡Dios es Grande!), disparos, casas en llamas. Más de cien terroristas de Hamas habían ingresado al kibutz por cuatro puntos simultáneos.
De las 418 personas que habían pasado la noche y estaban esa mañana en esa comunidad agrícola fundada en 1955, 118 serían asesinadas ese día o durante sus secuestros.
Decenas más fueron despedidas a Gaza como rehenes, entre ellas Ariel, su hermano David Cunio, la esposa de David, Sharon Aloni Cunio, y las hijas mellizas de ambos, Emma y Yuli, que tenían apenas tres años.
La madre de Ariel y David, Silvia Cunio, sobrevivió al ataque en el kibutz.
Ella y su marido, José Luis, habían llegado a Israel desde Argentina en 1986. Casi tres años después, Ariel y Silvia hablan de lo que vivieron, de lo que piensan y de lo que les cuesta seguir.
Una mañana que lo cambió todo
Ariel no tenía armas. No pertenecía al grupo de seguridad del kibutz, el pequeño conjunto de vecinos entrenados y armados que, ante cualquier amenaza, debía salir a defender la comunidad.
Esa mañana, mientras los terroristas avanzaban entre las casas, él se ocultó debajo de la cama junto a su novia, Arbel Yehud. «Me estuve escondiendo debajo de la cama con mi novia. Cuando entraron a mi casa, le dije a Arbel: ‘Manda un mensaje a tu hermano que está afuera y con armas’. Pensé que había solamente dos terroristas“.
Lo que Ariel no sabía en ese momento era que el hermano de Arbel, Dolev Yehud, ya estaba muerto. Dolev había salido a combatir desde la terraza de una casa cercana. Mató a varios terroristas antes de caer. Su último mensaje fue para su esposa: «Te amo“. El caso de Dolev conmovió a la comunidad: había sido dado por desaparecido, hasta que ocho meses después del ataque terrorista un equipo forense israelí descubrió que sus restos habían sido recuperados en el kibutz. Lo determinaron pericias genéticas. Uno de los héroes del barrio había sido calcinado por los islamistas a metros de la casa de los Cunio.
La casa de David Cunio se encuentra en ruinas tras el devastador incendio provocado por terroristas de Hamas el 3 de octubre de 2023. La familia no quiere que las viviendas atacadas por Hamas sean demolidas dentro del kibutz Nir Oz (Infobae)
Junto a Dolev, otros dos miembros del grupo de seguridad –AvivAtzili y Tamir Adar– intentaron resistir desde un punto estratégico del kibutz.
Aviv murió en combate. Tamir resultó herido de gravedad. Poco después de ser trasladado a Gaza se supo que también había sido ejecutado.
“Este grupo de seguridad fue el único que pudo salir de la casa y luchar. Yo creo que sin ellos nadie de esta zona estaría acá hoy“, afirma Ariel.
Mientras Ariel y Arbel permanecían ocultos, la casa del hermano de Ariel, Eitan Cunio, ardía. Los terroristas no intentaron forzar la puerta del cuarto seguro donde Eitan se había refugiado junto a su esposa y sus dos hijas pequeñas. Simplemente arrojaron gasolina por debajo de la puerta y prendieron fuego. «Ni trataron de entrar. Solamente quemar“, recuerda Ariel.
Eitan sostuvo la puerta con el cuerpo y colocó un colchón para contener el humo en la ranura que separa la parte inferior de la puerta del suelo. Durante cinco horas, su familia permaneció adentro. Agonizando. En algún momento, su esposa y sus hijas perdieron el conocimiento.
Él también se desmayó, se recuperó y volvió a desmayarse. Cuando finalmente un vecino armado con apenas cuatro balas logró llegar hasta ellos, todos salieron negros de humo, incapaces de caminar. «Empezaron a vomitar negro. Llegaron acá sobre la tierra así, desmayados“, relata Ariel. Pasó otra hora antes de que llegara el ejército a evacuarlos.
El camino a Gaza
A Ariel y a Arbel los sacaron de la casa con rapidez. Les pegaron, le pusieron un cuchillo en la cara, mataron a su perra. En cinco minutos ya estaban afuera, descalzos, rodeados de decenas de terroristas. «Cuando me llevaron del cuarto seguro con Arbel, vi que había dos chicos de once años, chicos árabes, que vinieron a ver cómo hacerlo, cómo aprender a ser terrorista, cómo matar a los judíos. Uno tenía sangre en la mano que no era de él. Entendí que ya habían estado en varias casas“.
A lo lejos, desde el techo de un tanque del kibutz Nir Oz, en el sur de Israel, puede verse la Franja de Gaza. Desde allí llegaron los terroristas de Hamas el 7 de octubre de 2023 para masacrar a la comunidad. (Infobae)
El traslado hacia Gaza fue caótico.
En algún punto de la frontera, un helicóptero del ejército israelí atacó la caravana de vehículos. El piloto no sabía que transportaba rehenes. El ataque mató a varios terroristas, hirió a otros, mató a una integrante del kibutz y dejó a otra gravemente herida. Fue esa sobreviviente quien, al llegar al lugar de reunión de los evacuados, le confirmó a Silvia que su hijo David había sido secuestrado junto a Sharon y las mellizas. «Me dijo: ‘Silvia, vení’. Yo no entendía nada. Todavía estaba en una nube. Y ella me dijo: ‘Secuestraron a David, a Sharon y a Yuli’. Le pregunté: ‘¿Y Emma?’. Me hizo así (hace un gesto), no sabe nada“. Emma -la otra hija de David– estuvo diez días secuestrada antes de ser liberada junto a su madre y su hermana.
De Ariel y David, durante meses, no hubo ninguna noticia.
El cautiverio
Ariel Cunio pasó 738 días en Gaza. Dos años y una semana. No estuvo en los túneles subterráneos que el grupo terrorista Hamas construyó bajo la Franja. Lo mantuvieron en almacenes, casas y negocios. Podía escuchar el exterior, las conversaciones en árabe, el ruido de la calle, alguna radio lejana. En esas interminables semanas aprendió árabe. Pero no podía moverse, no podía hablar en voz alta, no podía toser. «Ni siquiera toser, porque me iban a escuchar. Estuve en almacenes, en casas, en todos lados. Escuché todo lo que hablaban afuera“.
La información del exterior llegaba fragmentada, distorsionada y muchas veces fabricada por sus secuestradores. Sus captores usaban las noticias como herramienta de presión psicológica. A su hermano David, según relata Silvia, le decían que su esposa ya estaba con otro hombre, que su familia no hacía nada por liberarlo. «Un terror psicológico. Y todo lo contrario a la realidad“, remarca. Ariel escuchaba la radio en hebreo de vez en cuando, pero las noticias sobre negociaciones y posibles liberaciones se sucedían sin resultados concretos. «Cada vez que había noticias buenas, algo lo anulaba. Estuve en un ciclo permanente. La fe vino y se fue. Vino y se fue“.
Una estatua de ciervo de piedra destaca en primer plano frente a una vivienda severamente dañada y cubierta de maleza en el Kibutz Nir Oz, Israel, este martes 2 de junio. (Infobae)
Ese estado de incertidumbre sostenida fue, según describe Ariel, lo más difícil de sobrellevar.
«No sabés nada de tu familia. No digo de la comida, no digo del baño o de una ducha, digo de solamente pensar. Pensar que tu familia ya no está. No sabés cuándo vas a salir de Gaza. No sabés dónde está tu novia, que también está secuestrada. Estás solo, no tenés con quién hablar“.
El pensamiento más recurrente durante esos dos años fue uno: que no iba a salir. «Yo pensé todo el tiempo en el cautiverio, y te digo la verdad, que no me van a sacar, no voy a volver a casa, no voy a volver a vivir. Y si vuelvo, va a ser en diez, veinte años“. Ese convencimiento de que la libertad era imposible o remota no lo abandonó durante meses. Hubo momentos en los que dejó de resistir internamente. ”No podés vivir cuando sabés que vas a vivir así toda la vida. No es una vida. No podés controlar nada“.
El abrazo que nadie esperaba
Pocas horas antes de ser liberado, el 12 de octubre de 2025, un jerarca de Hamas le preguntó a Ariel si quería ver a su hermano. «Le dije: ‘Sí, claro’. Y en dos minutos llegamos al lugar. Entré. Mi hermano no me reconoció porque tenía el pelo largo, todo blanco. Él también estaba pálido, delgado. Me vio y empezó a gritar y después a abrazarme. No pudo creer que estaba vivo“. David revisó a su hermano en busca de heridas, lo besó, lo sostuvo. Hamas grabó el reencuentro. «Como Hollywood“, subraya Ariel con amargura.
Dos sillas de jardín de metal, una azul y otra verde con cojín rosa, aparecen desgastadas por el tiempo en medio de la vegetación. (Infobae)
A las nueve de la mañana del día siguiente, llamaron por videollamada a la familia.
Silvia vio a sus dos hijos al mismo tiempo por primera vez después de 738 días. «Setecientos treinta y ocho días“, repite ella, con la voz cortada, como un mantra. Ariel, desde Gaza, vio a su madre, a su padre, a sus hermanos, a su novia. Y supo, en ese instante, que estaban vivos.
Una pregunta sin respuesta fácil
Cuando se le pregunta a Ariel qué significa la justicia después de todo lo que sufrió, la respuesta no llega de inmediato. Hay una pausa. Una búsqueda. «No soy de la gente que te va a decir: ‘Matá a todos’. No soy así, no soy como ellos. Pero no podemos seguir así, porque Hamas todavía controla Gaza. No dieron las armas, no trajeron todo. Para mí es muy difícil hacer justicia“. Y luego, con más precisión: ”Para mí, la justicia es matar a los que vinieron al kibutz y que están peleando por matar a todos los judíos“. Es un concepto de supervivencia. Una idea de defensa comunitaria, la que intenta expresar Ariel. No es venganza.
Ariel no habla de una condena generalizada sobre la población de Gaza.
Habla de responsabilidad individual, de quienes tomaron las armas y eligieron entrar al kibutz esa mañana. «Había tres clases de personas que entraron. Los que vinieron a matar, los que vinieron a secuestrar y los que vinieron a robar. Dentro de los dos primeros, vinieron a violar y hacer cosas que ni se pueden imaginar. Ellos mismos lo dijeron, no que lo inventamos. Ellos declararon eso“, agrega Silvia.
Cada vez que un tema endurece la garganta de Ariel o Silvia, y un nudo comienza a gestarse, se toman brevemente de la mano o sujetan la posta argumental del otro para que ese nudo se desate. La noción de justicia se complica aún más cuando Ariel contempla el presente. Hamas sigue en el poder en Gaza. Muchos de los responsables del ataque siguen con vida.
Silvia, por su parte, encuentra en el relato público una forma de justicia posible. «El mundo piensa que son buenitos, que no hicieron nada. Yo estuve acá. A mi casa entraron mujeres y chicos. Ellos mismos lo declararon. Eso no se puede borrar“. Hablar, insiste, es también una forma de hacer justicia: impedir que los hechos sean minimizados, distorsionados o negados.
El proceso de sanación
El proceso de recuperación psicológica de los Cunio no sigue un protocolo claro. No hay un punto en que el dolor cede por completo. Lo que hay, por ahora, es la palabra. «Para mí, el proceso fue hablar. Hablar, hablar, hablar y sigo hablando. Eso es lo que me está ayudando. No digo que estoy sana“, reconoce Silvia.
Ariel Cunio y su madre Silvia Cunio expresan su amor con un abrazo y un breve beso, el martes 2 de junio, en el kibutz Nir Oz, donde fue secuestrado él y su hermano David el 7 de octubre de 2023. Detrás las ruinas de sus casas. (Infobae)
Ariel comparte esa necesidad, pero le agrega una dimensión política. Para él, hablar no es solo sanar: es también una obligación hacia quienes no saben lo que ocurrió. «Hablar sobre todo, explicarlo al mundo. Israel sabe quién es Hamas. El mundo, no. Hay gente que no sabe qué pasó el 7 de octubre o que no quiere pensar en eso, porque dice que no fue así. Yo lo viví así. No me pueden decir que no fue así. Vi mujeres que venían de Gaza gritando, festejando. No digo que todos son soldados de Hamas, pero todos son parte de ese grupo. No pueden salir de eso“.
El retorno a Nir Oz es, para Ariel, físicamente posible pero emocionalmente inviable.
«Puedo volver al kibutz, pero no puedo ir (a vivir) al kibutz“. La primera vez que regresó fue para el sepelio de Tamir. Caminó unos pocos metros, vio las casas quemadas y no pudo continuar. «No pude caminar más de este camino. No voy a ver mi casa. No pude“. Su novia, Arbel, tiene una razón adicional para no volver: su hermano, el héroe que salvó decenas de familias, murió en ese lugar. «Me dijo: ‘No puedo ir con mis hijos al lugar donde mi hermano murió, donde mis amigos lucharon y murieron’. Es un cementerio hoy para nosotros. No es un kibutz“.
Existe un debate en la comunidad. Hay quienes quieren que no quede ningún resto de las viviendas que fueron ultrajadas por Hamas. Pero para los Cunio son un monumento de lo que ocurrió. La comparación con Auschwitz no es casual. Para Ariel, los sitios donde ocurrieron masacres no pueden ser borrados ni renovados. «¿Cómo si fueras a Polonia y sacas a Auschwitz? No puedes sacarlo de ahí. Eso es lo que pasó acá. Es como el Holocausto. No puedes mover los lugares. Ahí es tierra santa“. Esa postura genera tensión con quienes, dentro de la propia comunidad de NirOz, quieren volver a vivir allí y prefieren no convivir con las ruinas. Los Cunio ofrecen cercar las casas que sufrieron incendios para que nadie dentro del kibutz las vea si no quisieran, pero quieren preservarlas. Es una nueva causa de la familia.
La libertad como aprendizaje cotidiano
Cuando Ariel Cunio habla de libertad, no habla de un concepto abstracto. «Estuve dos años sin decidir cuándo voy a comer, cuándo voy a darme una ducha, cuándo hablo. Ni siquiera hablar, ni siquiera toser, porque me iban a escuchar“. La libertad, para quien la perdió de esa manera, se experimenta en los gestos más pequeños.
Hoy Ariel vive fuera del kibutz, en un edificio. Para alguien que nació y creció en una comunidad abierta, con jardines y terrazas, esa transición tiene su propio peso. «Es difícil vivir ahora en edificios. Toda tu vida estuviste en la terraza del kibutz, en la casa. Yo nunca viví en edificio“. Se le pregunta cómo se sigue adelante. ”No pensar en lo que pasó y vivir la vida“.
Silvia Cunio, desde el lugar de madre que vio a dos hijos desaparecer el mismo día y que esperó 738 días para volver a verlos juntos, encuentra en esa misma frase un espejo. «Lo que una madre sufre y sufrí y sufro todavía por todo lo que pasaron… no paro de llorar“. Y sin embargo, habla. Sigue hablando. Porque para ella, como para su hijo, narrar lo vivido es la única forma de que lo que sucedió en Nir Oz no quede sepultado bajo el silencio. Y será también, en algún punto, una sanación.
Luego de conocido el caso del hotelero de zum Hirschen en Lam, Baviera, que envió un mail rechazando a una pareja judía como huésped, se difundió la condena a un comerciante de Freiburg por haber colocado un cartel en la puerta de negocio que decía «No se permite la entrada a judíos».
Un tribunal alemán condenó a un hombre de 60 años de Flensburg a seis meses de prisión condicional tras colgar un cartel antisemita en una tienda de su propiedad que decía: «¡Los judíos no pueden entrar en este lugar!».
El tribunal también ordenó al acusado pagar 1200 euros (1370 dólares) al monumento conmemorativo del campo de concentración de Ladelund. El tribunal determinó que el hombre exhibió el cartel de forma destacada en su tienda de segunda mano durante aproximadamente cuatro horas el 17 de septiembre de 2025. El cartel decía: «¡Los judíos no pueden entrar en este lugar!». El juez dictaminó que, al exhibir el cartel, el hombre incitó al odio contra los judíos que viven en Alemania y violó su dignidad humana.
El juez criticó duramente al acusado, afirmando que era plenamente consciente del significado y las implicaciones de sus palabras.
«Sabía lo que escribía. El letrero tenía la intención deliberada de evocar los lemas de boicot nazis dirigidos contra los negocios judíos», declaró el juez. Según el juez, el caso no se trataba de una declaración espontánea ni de una opinión protegida por la libertad de expresión, sino de una «incitación al odio».
El acusado admitió haber colgado el cartel. A través de su abogado, expresó remordimiento por sus acciones y afirmó que no tenía intención de ofender a la comunidad judía. Asimismo, se comprometió a no repetir conductas similares en el futuro.
Sin embargo, durante el interrogatorio policial, declaró que había decidido colocar el cartel porque, en su opinión, los judíos que conocía no se oponían a la guerra en la Franja de Gaza. Posteriormente, admitió que se dio cuenta de que debería haber distinguido entre los judíos con opiniones diferentes sobre el tema.
La Cancillería de Kuwait confirmó que un dron y un misil balístico de Irán causaron la muerte de un civil, varios heridos, daños a instalaciones vitales y misiones diplomáticas.
La Autoridad de Aviación Civil de Kuwait suspendió esta mañana el tráfico aéreo y desvió vuelos del Aeropuerto Internacional de Kuwait tras el impacto de misiles y drones iraníes en la Terminal 1, dejando varios heridos y daños estructurales.
Eyewitness video shows the aftermath of Iranian drone attacks on Kuwait Airport’s T1 terminal building.#Kuwaitpic.twitter.com/BHfKGwVLye
— Al Arabiya English (@AlArabiya_Eng) June 3, 2026
Un portavoz del Ministerio de Defensa de Kuwait declaró que “drones enemigos” atacaron la Terminal 1 del aeropuerto, causando “daños materiales significativos e hiriendo a varias personas que recibieron atención médica”, reportó Enlace Judío.
Equipos técnicos están inspeccionando y evaluando los daños, informó la agencia oficial de noticias kuwaití KUNA.
Estados Unidos atacó ayer una base de control terrestre militar iraní y repelió varios ataques con misiles y drones de Irán contra Kuwait y Baréin, confirmó el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM).
El CENTCOM describió los ataques contra el centro de control de la isla de Qeshm como “ataques de autodefensa”, ordenados tras la intercepción de tres drones iraníes dirigidos contra embarcaciones que transitaban en aguas regionales.
En represalia, Irán lanzó varios misiles contra Baréin y Kuwait. Tres fueron interceptados por las defensas aéreas de Estados Unidos y Baréin, y dos, dirigidos contra Kuwait, no alcanzaron sus objetivos.
El ejército de Baréin anunció que interceptó tres misiles y varios drones. El comunicado oficial de Baréin no mencionó la participación de Estados Unidos.
Poco después, Irán lanzó otra oleada de drones con la intención de atacar a las fuerzas estadounidenses en Kuwait. El CENTCOM anunció que derribó con éxito varios drones y ningún miembro del personal resultó herido ni se dañaron activos estadounidenses.
Estados Unidos inmovilizó un petrolero vacío en el Golfo Pérsico que intentaba llegar a un puerto iraní, disparando un misil contra el motor del buque después de que la tripulación desobedeció las instrucciones.
Según el CENTCOM, las fuerzas estadounidenses emitieron repetidas advertencias a la tripulación del buque con bandera de Botsuana durante 24 horas mientras navegaba hacia la isla iraní de Kharg.
Para impedir que el petrolero llegara a Irán, un avión estadounidense disparó un misil contra la sala de máquinas del buque, dejándola inmovilizada.
En un comunicado publicado en X, el CENTCOM afirmó que las fuerzas estadounidenses han inmovilizados seis buques mercantes desde que entró en vigor el bloqueo de los puertos iraníes a lo largo del Estrecho de Ormuz el 13 de abril.
La Cancillería de Irán condenó el miércoles lo que describió como ataques estadounidenses contra un petrolero iraní en el Estrecho de Ormuz y una torre de telecomunicaciones en la isla de Qeshm, alegando que los ataque violaron el acuerdo de alto al fuego y el derecho internacional.
Afirmó que Kuwait y Baréin sin “directa y claramente responsables” de los ataques, alegando que su territorio e instalaciones se utilizaron para apoyar las operaciones militares de Estados Unidos contra Irán.
Teherán declaró que se reserva el derecho a la autodefensa y utilizará todos los medios disponibles para responder, incluyendo atacar el origen de cualquier ataque futuro.
El CENTCOM impone el bloqueo estadounidense en el Estrecho de Ormuz
El viernes, el CENTCOM tomó medidas similares contra un buque con bandera de Gambia en el Golfo de Omán que intentaba llegar a un puerto iraní.
En ese incidente, se emitieron más de 20 advertencias a la tripulación antes de que el buque fuera inutilizado con un misil Hellfire.
El CENTCOM también atacó recientemente objetivos de Irán en el Estrecho de Ormuz en represalia por el derribo de un dron estadounidense en aguas internacionales.
El lunes, el CENTCOM anunció que atacó estaciones de radar, centros de mando y control de drones iraníes en Goruk y en la isla de Qeshm. Las fuerzas estadounidenses también destruyeron dos drones que representaban una amenaza para los buques que transitaban por aguas cercanas.
El presidente estadounidense Donald Trump afirmó que Irán ha accedido a no adquirir armas nucleares en el marco de las conversaciones que mantiene con Teherán para alcanzar un acuerdo, durante su entrevista con el podcast “Pod Force One” del New York Post.
“No podemos permitir que tengan un arma nuclear. Y ellos ya han acordado que no van a tener un arma nuclear”, expresó Trump.
“Ellos estuvieron de acuerdo. Pueden cambiar de opinión, pero eso era una de las cosas en las que tenían que estar de acuerdo, estuvieron de acuerdo con eso; eso era lo más importante”, dice.
No está claro en qué forma Irán acordó no poseer armas nucleares como señaló Trump. La Casa Blanca ha confirmado informes que indican que, según el memorando de entendimiento que se está discutiendo entre ambas partes, Irán se comprometerá formalmente a no desarrollar armas nucleares.
Trump afirma creer que el recién elegido líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, está «absolutamenteinvolucrado» en las conversaciones para poner fin a la guerra y que «[los iraníes] le tienen mucho respeto«, aunque se negó a comentar los informes que indican que resultó gravemente herido durante los primeros ataques israelíes en la guerra que acabó con la vida de su padre, el difunto líder supremo Ali Khamenei, y otros miembros de su familia.
“Me gustaría conocerlo”, dijo Trump, y añadió: “Me encantaría conocer a todo el mundo. Me gustaría conocerlo, y probablemente nos reuniremos en algún momento, dependiendo de cómo se desarrollen los acontecimientos”.
(Desde Modiin, Israel) Desde las 6.29 am del 7 de octubre de 2023 hasta el 13 de octubre de 2025 -día en que fueron liberados los últimos 20 rehenes en la Franja de Gaza-, Hamas adoptó una herramienta específica dentro de su máster plan terrorista: ejercer de forma calculada violencia sexual contra israelíes, tanto en el territorio invadido como contra las cautivas dentro de Gaza. “Lo que me pasó ocurrió desde el principio hasta el fin”, declaró una de las víctimas a la Comisión Civil, la institución que documentó estos crímenes a partir del aporte de archivos, testimonios y registros visuales. Esta ONG denominó específicamente este fenómeno como “violencia sexual kinocida, una forma de violencia destinada a destruir las estructuras familiares mediante la explotación de los vínculos familiares”.
El ataque ejecutado por el grupo islamista reveló un patrón de violencia sexual sistemática, planificada y utilizada como herramienta central de terror, según la Comisión Civil. El informe sostiene que estos crímenes no surgieron como episodios aislados, sino que formaron parte de la estrategia operativa de Hamas, con el objetivo de someter, castigar y desintegrar a familias y comunidades.
“No tenemos suficientes palabras para describir lo que vivieron y relataron los rehenes”, dijo Cochav Elkayam Levy, fundadora de la Comisión Civil, en un encuentro con la prensa de la que participó Infobae, en la ciudad de Modiin, Israel.
Estadísticas, patrones y modus operandi
La Comisión Civil documentó que casi todos los rehenes liberados tras el ataque terrorista del 7 de octubre reportaron haber sufrido o presenciado actos de violencia sexual durante su cautiverio. Se verificó la existencia de agresiones sexuales, tortura sexual, desnudez forzada, humillaciones sexuales, amenazas de violación o matrimonio forzado y coacción sexual. Las víctimas incluyeron mujeres, hombres, niños, niñas y personas mayores. Los hechos lo se produjeron en viviendas privadas, túneles, espacios públicos y bases militares, y se repitieron durante la cautividad, lo que evidencia -de acuerdo a la investigación presentada ante la Justicia- coordinación y sistematicidad en la actuación del grupo terrorista.
Según la Comisión, la violencia sexual fue utilizada como mecanismo de control, terror psicológico y despojo de dignidad y autonomía. Los islamistas exigían a las víctimas sonreír y fingir normalidad luego de los abusos, incluso frente a otros rehenes o familiares. Una testigo manifestó: “Nos prohibieron llorar o hacer ruido, y en ocasiones nos ordenaron sonreír y aparentar felicidad, aun después de los abusos sexuales”.
Ejemplos y testimonios de violencia sexual
Los testimonios recogidos por la Comisión Civil y los informes forenses detallan la brutalidad de los actos cometidos por el grupo terrorista islamista. Un sobreviviente del festival Nova relató: “Los hombres sacaron a una mujer del vehículo, le arrancaron la ropa y la violaron. La apuñalaron varias veces, la mataron y siguieron violándola después de muerta”.
Personal forense de la morgue de Shura detectó numerosos cuerpos con signos claros de violencia sexual: fracturas de pelvis, mutilaciones genitales, disparos en zonas íntimas, introducción de objetos en los genitales y mutilación de rostros. También se reportaron víctimas quemadas en la zona genital.
Voluntarios que participaron en la recuperación de cuerpos describieron casos como el de una mujer hallada con latas metálicas insertadas en la vagina y las piernas abiertas, imposibilitando cerrar la bolsa mortuoria. “No podía cerrarle las piernas para colocarla en la bolsa, habían introducido varias latas en su cuerpo”, declaró un voluntario en Ofakim.
Se registraron múltiples hechos en los que los atacantes filmaron y difundieron los abusos en tiempo real o posteriormente, enviando imágenes a familiares y redes sociales, lo que extendió el daño y la humillación.
La Comisión Civil documentó casos de familias obligadas a presenciar o participar en agresiones sexuales, así como víctimas ejecutadas tras sufrir violaciones o tortura sexual.
El informe define estos crímenes como “actos sexuales kinocidas”, dirigidos a destruir la familia como núcleo social y afectivo. La Comisión señala: “La evidencia revisada por la Comisión Civil demuestra que la violencia sexual y de género durante los ataques del 7 de octubre y la cautividad no fue incidental, sino que constituyó un componente sistemático e inherente de los ataques”.
Equipos médicos que atendieron a rehenes liberados confirmaron múltiples casos de violencia sexual física y psicológica aplicada por los miembros del grupo terrorista islamista. “A algunos rehenes les obligaron a desnudarse para ser observados o grabados, incluso al ducharse. Otros tuvieron que presenciar abusos cometidos contra familiares u otros rehenes”, informó un médico forense a la Comisión.
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Una sobreviviente, liberada tras semanas de cautiverio, relató: “Lo más duro fue cuando uno de los terroristas comenzó a tocarme y no podía decirle que no”. Su madre informó a la Comisión que al menos tres mujeres jóvenes sufrieron “agresiones sexuales brutales” durante su tiempo como rehenes, algunas mientras se recuperaban de heridas en hospitales de Gaza.
La investigación destaca que la violencia sexual fue utilizada por el grupo terrorista islamista para “ejercer control, infundir miedo y despojar a los rehenes de su dignidad, autonomía y sentido de humanidad”. El impacto no se limitó a las víctimas directas, sino que alcanzó a sus familias y a la sociedad, multiplicando el trauma mediante la exposición pública y el estigma social.
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La Comisión subraya en su informe “Silenced No More” al que accedió Infobae: “La utilización pública y digital de estos crímenes transformó la visibilidad en un arma. El daño y la humillación se prolongaron mucho después del 7 de octubre”.
“El informe creó una nueva realidad” de lo ocurrido aquel 7 de octubre, remarcó Merav Israeli Amarant cofundadora y CEO de la Comisión Civil.
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Proceso judicial y memoria
La Comisión Civil sostiene que estos crímenes cometidos por Hamas constituyen violaciones al derecho internacional, con características de genocidio y crímenes de lesa humanidad. La investigación insiste en la necesidad de reconocer la violencia sexual como método terrorista, para garantizar justicia y reparación a las víctimas y sus familias.
“La violencia sexual fue un arma, no un daño colateral”, resumieron las responsables del informe.
Un vuelo de Israir no pudo aterrizar hoy en la capital Eslovenia, Liubliana, debido a que las autoridades alegaron su oposición a las políticas del gobierno israelí, según informan medios de comunicación en hebreo.
Según los informes, el avión estuvo dando vueltas durante un rato antes de aterrizar en Croacia.
El director ejecutivo de Israir, Uri Sirkis, declaró al Canal 13 que el incidente en Eslovenia «constituye una flagrante violación de los acuerdos de aviación de la Unión Europea«.
El Ministerio de Asuntos Exteriores califica el incidente de «totalmente inaceptable«.
«Israel ha dejado claro a las autoridades eslovenas que se trata de una medida totalmente inaceptable», afirma el Ministerio de Asuntos Exteriores.
Y agregó: «Se prevé la formación de un nuevo gobierno en Eslovenia próximamente para sustituir al gobierno saliente, que mantiene una postura hostil, e Israel espera una mejora significativa en las relaciones entre ambos países».