Se cumplieron 32 años del atentado a la Embajada de Israel en Argentina. Vis a Vis, el medio nacional de noticias de la comunidad judía, publicó un exclusivo informe en el que a través de imágenes y testimonios del atentado se retomó, paso a paso, las implicancias de la organización criminal Hezbollah y el régimen iraní, con base en el expediente secreto del Mossad al que accedió este medio. El trabajo ordena de manera cronológica la sucesión de los hechos, comenzando por 1982, año de la fundación de grupo terrorista libanés, responsable del ataque a la embajada israelí en Buenos Aires, y continúa hacia 1989, cuando la fórmula Menem-Duhalde, del Frente de Justicia Popular, gana las elecciones en Argentina con un amplio triunfo en primera vuelta, obteniendo el 47,49% de los votos.
Seis años después, un martes 17 de marzo, una camioneta cargada con explosivos estalló frente a la sede diplomática ubicada en el barrio porteño de Retiro. “Hay algunas víctimas de extrema gravedad”, advertía Alberto Crescenti, actual titular del Same, quien fue uno de los primeros médicos en llegar al lugar tras el estallido.
“Estamos tomando todas las medidas del caso para que podamos avanzar sobre este tema. No puedo informar en forma precisa. Sobre estos aspectos hay que ser muy cauto sobre los grupos a los cuales se hacen referencia”, explicaba por su parte el expresidente Menem.
El saldo del ataque criminal, que utilizó una camioneta cargada de explosivos que había partido de un estacionamiento cercano a la sede diplomática, fue de 22 personas asesinadas y más de 200 heridos y mutiladosAdemás, el video documental reúne los testimonios de Lea Covensky y Jorge Cohen, sobrevivientes del atentado. “La justicia brilla por su ausencia. La sensación, no solamente mía, sino de todos los sobrevivientes y de todos los familiares, es que no vamos a poder enterrar realmente a nuestros muertos y poder cerrar este episodio hasta que no aparezcan los culpables”, dijo Covensky.
“La frase ‘nadie nada nunca’ viene bien para aplicar en este caso a la falta de justicia”, sostuvo Cohen.
“Hezbollah tiene un centro de operaciones de tráfico de drogas y lavado de dinero en América Latina con el que alimenta su maquinaria terrorista. No están del otro lado del mundo, desde Venezuela hasta la Triple frontera, sus miembros están en nuestra región y son un importante motor de lo que ha desangrado a nuestros países: las armas, las drogas y la corrupción”, indicaron desde el medio especializado.
“Cada vez más naciones del mundo y organizaciones internacionales reconocen a Hezbollah por lo que es: una organización terrorista”, concluye el video.

A las 14:47 de ese martes de marzo, una camioneta Ford F 100, patente C 1275871, subió sus dos ruedas derechas a la vereda para estacionar en el número 916 de la calle Arroyo y detonar una carga explosiva