El partido “Palestina Libre” está finalizando su inscripción para participar de las elecciones de Nueva Zelanda de este año.
Debido a un error en los formularios digitales, el partido político se apresura a volver a solicitar la afiliación de casi 600 miembros para cumplir con los requisitos de la Comisión Electoral, según informó el domingo el presidente del partido, Paul Hopkinson.
Precisamente, Hopkinson anunció la creación de “Palestina Libre”, cuya plataforma se centra en la desaparición de Israel.
El partido se basa en seis principios programáticos, cinco de los cuales se refieren a Israel y los palestinos. Reivindica el derecho al retorno de los palestinos y “el desmantelamiento de la estructura sionista del Estado de Israel en favor de un Estado único en Palestina, binacional, laico y democrático, con plena e igual ciudadanía para todos y con derechos étnicos y religiosos protegidos en una constitución democrática”.
Otros principios exigen el fin de la ocupación militar en el Levante, el enjuiciamiento de los supuestos crímenes de guerra y el “genocidio”, y que Israel rinda cuentas por las “graves violaciones de los derechos humanos de los palestinos”.
A su vez, el partido ofrece “solidaridad incondicional y completa” a todas las formas de “resistencia” palestina, un eufemismo comúnmente utilizado para referirse a Hamás y otras organizaciones terroristas.
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Su último principio exige que Nueva Zelanda se retire de todas las alianzas de seguridad con Estados Unidos y se distancie de Estados Unidos e Inglaterra.
Y afirmó que espera avanzar en sus objetivos en el Parlamento ganando escaños y desarrollando vínculos con otros movimientos globales.
“El Partido Palestina Libre del Río al Mar se compromete a participar en las elecciones parlamentarias como partido independiente y a construir un movimiento democrático de masas por la justicia en Aotearoa Nueva Zelanda y a nivel internacional”, declaró en su sitio web.
Además, indicó: “Nuestro objetivo es cambiar la opinión pública y ejercer una presión parlamentaria constante sobre el gobierno neozelandés para que cumpla con sus obligaciones en virtud del derecho internacional con respecto a Palestina”.
La portavoz del Consejo Judío de Nueva Zelanda, Juliet Moses, afirmó que el problema para la comunidad judía es que, si el partido lograra registrarse, recibiría financiación pública para impulsar una agenda que, en esencia, exige el fin de Israel.
En un discurso pronunciado en abril, Hopkinson se describió a sí mismo como un “portavoz nacional de la campaña del FPLP en Aotearoa”.
Vía JPost

