Luego del ataque de Hamás a Israel, las FDI ingresaron a la Franja de Gaza y ahí notaron cómo se comprometieron las cámaras de seguridad.
Sólo después de que las FDI entraran en Gaza y encontraran las granjas de servidores que Hamás instaló bajó tierra junto con las computadoras conectadas a ellas, se expuso el verdadero alcance de las capacidades de la organización terrorista en inteligencia. Lo que allí se reveló dejó boquiabiertos a los funcionarios de inteligencia israelíes.
En los últimos años, las FDI, el Mossad y el Shin Bet notaron una mayor actividad de Hamás en lo que respecta a sus esfuerzos de recopilación de inteligencia. Con el paso del tiempo, parecía que la organización terrorista, que siempre buscó obtener la mayor cantidad de información posible sobre Israel, se esforzaba por intensificar sus esfuerzos en este campo en forma llamativa.
El organismo central de Hamás que se ocupaba de esto era el «Departamento de Inteligencia Militar» (Moddatz, como se le llama en Israel). Antes de la guerra tenía 2.100 agentes, que obtenían su equipo y conocimientos de Irán y Hezbollah. La figura dominante en el sistema de inteligencia de Hamás fue Ayman Nofal, eliminado en los primeros días de la guerra. La Dirección de Inteligencia Militar de las FDI, que monitoreaba de cerca al departamento, estaba convencida de que tenía información sobre todo el aparato de recopilación de inteligencia de Hamás.
Pero sólo después del 7 de octubre, cuando las fuerzas de Tzáhal llevaron a cabo una operación a gran escala en la Franja de Gaza y allanaron las oficinas y recuperaron los datos de las granjas de servidores que Hamás había instalado bajo tierra y las computadoras conectadas a ellas, comenzó a conocerse el evidente alcance de las capacidades de Hamás en materia de inteligencia.
Un ejemplo que ilustra el error de inteligencia lo denotan claramente las cámaras de seguridad que comprometió Hamás.
Aunque las FDI estaban al tanto de que Hamás pirateó con éxito algunas cámaras de seguridad civiles en comunidades israelíes para recopilar información, sólo después de entrar en Gaza se hizo evidente el enorme alcance de este esfuerzo de Hamás. La organización terrorista logró acceder a docenas de cámaras, muchas de ellas dentro de los kibutzim en la frontera con Gaza. Los militares ahora admiten que el problema de las cámaras fue señalado pero no se abordó con la urgencia necesaria.
Otra área en la que las capacidades reales de Hamás salieron a la luz después de que comenzó la guerra es la guerra cibernética.
En los últimos años, las FDI notaron muchos intentos por parte de elementos Moddatz de Hamás de piratear los celulares de los soldados. Al igual que con el pirateo de las cámaras, sólo después de entrar en Gaza y apoderarse de los servidores de Hamás en los túneles quedó claro que esto era sólo la punta del iceberg.
Las FDI ahora entienden que hubo ataques de Hamás que se detectaron en tiempo real y que, a pesar de las capacidades cibernéticas relativamente limitadas de la organización, la información de inteligencia que extrajeron de los teléfonos que lograron piratear les resultó útil el 7 de octubre.
Además, Hamás logró desarrollar capacidades de reconocimiento que incluían drones, que sobrevolaban la Franja de Gaza y realizaban fotografías oblicuas del territorio israelí. También en este caso Israel era consciente de que se estaba produciendo esta actividad.
Según los expertos que hablaron con Israel Hayom, la comunidad de inteligencia israelí tendía a subestimar y descuidar las capacidades de inteligencia de Hamás.
«La percepción en Israel era que Hamás no tenía aparatos de inteligencia serios y que como máximo podían ‘levantar binoculares’ y observar desde lejos. Y que las organizaciones terroristas no eran Rusia o China», dijo el Dr. Netanel Flamer, profesor titular del Departamento de Estudios de Oriente Medio de la Universidad Bar-Ilan. «Esto fue un error muy grande. Hamás tenía órganos de inteligencia de alta calidad, pero la amenaza no estaba suficientemente internalizada en los sistemas de seguridad de Israel», concluyó.
Vía Israel Hayom