Martín Redrado hizo una publicación sumándose a la campaña de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto. Esto provocó que su expareja, la modelo, actriz y bailarina, Luciana Salazar, lo atacara recamándole la cuota alimentaria de su hija.
Lejos de pensar que la modelo podría llegar a reaccionar como lo hizo con su posteo, el economista se mostró en una campaña que invita a hacer memoria para no olvidar a las víctimas de la Shoá.
Redrado fue presidente del Banco Central y actualmente es miembro del gabinete del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Una vez que Luciana Salazar percibió la participación del economista en la campaña solidaria le envió un mensaje público sobre el mismo posteo. La mamá de Matilda Salazar dejando entrever que el empresario y servidor público manejaría una doble moral.
«Se conmemora el Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto. En recordación de la liberación del campo de concentración de Auschwitz en 1945. Es necesario que todos hagamos un ejercicio activo de la memoria», fue lo que escribió Redrado junto a una foto con los hashtags «Recordemos» y «Weremember».
La reacción de la modelo fue inmediata: «Recordemos que se va a cumplir 1 año que no pagás la cuota alimentaria. Caradura, sin vergüenza», comentó el fuerte descargo de la mamá de Matilda, jugando un poco con la invitación de su expareja a recordar.
Además, agregó, «para lo que te conviene hacés causa y a la par vulnerás los derechos de los niños. Asco de personas sos».
Un escritor egipcio pidió y obtuvo el permiso de la policía de Estocolmo para manifestarse frente a la embajada de Israel y quemar una Torá. La intervención de líderes islámicos evitó que sucediera.
Los líderes comunitarios musulmanes de Suecia jugaron un papel fundamental para desactivar la protesta. La misma iba a tener lugar frente a la embajada de Israel en Estocolmo, donde sus promotores tenían planeado quemar rollos de una Torá.
El jueves de la semana pasada, el ministerio de Exteriores de Israel anunció que fueron sus propios oficios los que lograron la cancelación de la protesta. Estaba promovida por un escritor egipcio residente en Suecia.
«Actuamos de inmediato y con decisión para evitar que ocurriera el chocante y humillante evento». Así lo indicó una declaración oficial de la cancillería israelí sobre el evento, que había recibido la aprobación inicial de la policía de la capital sueca en virtud de la libertad de expresión.
Sin embargo, el rabino Moshe David HaCohen aseguró que «la quema del rollo de la Torá se evitó gracias al liderazgo de la comunidad musulmana en Suecia».
«Cuando llegamos a una situación en la que Suecia insistía en el derecho a la libertad de expresión», incluyendo la prevista quema del rollo de la Torá; Quienes se acercaron al escritor egipcio fueron «personas de la comunidad musulmana de Estocolmo». Así le dijo el rabino al Jerusalem Post.
Según se dejó entender, esos líderes musulmanes convencieron al escritor, de 34 años y cuya identidad no se dio a conocer, de cancelar su iniciativa.
El pasado 21 de enero un activista danés de extrema derecha quemó un ejemplar del Corán frente a la embajada de Turquía en Estocolmo. Ahí fue la comunidad judía de Suecia la que se expresó en solidaridad.
«Nuestra trágica historia europea -apuntó un comunicado de Amanah en aquella ocasión- nos enseñó que la quema de libros a menudo señala el inicio de la normalización del odio hacia un grupo en la sociedad».
El Comité para la Precisión en los Informes y Análisis de Medio Oriente (CAMERA) acusó a la CNN por una caricatura antisemita sobre Pesaj.
CAMERA puso de relieve un artículo de CNN del 25 de enero de Abeer Salman, titulado «Mientras Israel prohíbe las banderas palestinas, un artista protesta con su pincel», que contaba la historia de las críticas del artista Michael Rozanov a la seguridad nacional.
El ministro Itamar Ben-Gvir recientemente ordenó a la policía que retirara las banderas palestinas que ondean en Israel.
Una caricatura creada por Rozanov con el nombre «Mysh» y publicada por CNN muestra una cena de Pesaj con un texto en forma de burbuja en hebreo que dice: «Somos personas libres». La habitación en la que están cenando simula tener alrededor un mar de sangre.
Por su parte, el analista de investigación de CAMERA, David Litman, dijo: “Si CNN necesita coquetear con tropos antisemitas para informar sobre el controvertido ministro israelí Itamar Ben-Gvir, ¿qué dice eso sobre la red?”.
Además, señaló: «Salman parecía hacer todo lo posible para no solo incluir golpes ahistóricos en el estado judío, sino también tomando prestado de siglos de libelos de sangre antisemitas, asociar la festividad de Pesaj con los judíos que se benefician de el derramamiento de sangre de los no judíos».
Litman reconoció que la decisión de Ben-Gvir de retirar las banderas palestinas recibió muchas críticas. Pero considera que la CNN llevó las cosas demasiado lejos.
“Inexplicablemente incluyeron una caricatura que recuerda múltiples temas antisemitas. Comentarios ahistóricos e indiscutibles que muestran a los israelíes como innecesariamente crueles”, escribió.
«De todas las otras caricaturas de Mysh, Salman eligió resaltar una representando a una familia judía celebrando la Pascua, rodeada por un mar de sangre. Las imágenes hacen eco de múltiples temas antisemitas y teorías de conspiración. Por un lado, coquetea con el antiguo libelo de sangre de que los judíos usan la sangre de los no judíos durante la Pascua para hornear matzá. Por otro, juega con temas de judíos que obtienen beneficios a expensas de la sangre y la libertad de otros», aseveró.
Otras caricaturas del artista amplificadas por CNN incluyen una que “utilizó explícitamente el libelo de sangre antisemita de la Pascua judía, que representa a los palestinos aplastados hasta la muerte entre dos pedazos de matzá mientras la sangre se derrama”. Y también comparaciones con judíos y nazis, según Litman.
Otto Skorzeny era el preferido de Adolf Hitler, salvó la vida de Benito Mussolini, se hizo amigo de Perón y lo enterraron con honores nazis.
Su cuerpo inspiraba terror: 1,93 de altura, 114 kilos. Una mole entrenada para matar. Una cicatriz atravesaba su rostro: era un profundo tajo que desde el borde de la barbilla hasta su oreja.
Skorzeny nació en Austria en 1908. Clase media. Familia ultranacionalista. Estudió ingeniería, como su padre y sus hermanos. Violento, se inscribió en una sociedad de duelistas a espada. Combatió 13 veces, pero en el décimo enfrentamiento, en 1928, su rival le abrió la cara como un melón. Lo bautizaron “Caracortada”.
Cuando el eco de los discursos de Hitler cruzan la frontera, le llegan, lo alientan. Otto se instala en Alemania y se inscribe en el Partido Nacionalsocialista. En 1938 se convierte en piloto, paracaidista, comando (agua y tierra), experto en explosivos, tirador de élite. Entra en la Waffen-SS, el atroz club de la muerte.
Un año después, cuando Hitler quebró la frontera polaca y desató el infierno, Otto estaba en plenitud física. Tenía 39 años, músculos de toro y dominio de armas.
El soldado nazi no tarda en que lo llamen “el hombre más peligroso de Europa”. Apelativo que, considerando a su jefe y a sus máximos criminales de guerra, no merecía menos que la Cruz de Hierro, máximo premio del Tercer Reich. Y la consigue junto a otras 23 condecoraciones nazis.
El Führer confia en su lealtad y fuerza, casi lo admira. Así, el 25 de julio de 1943 y en una Alemania que empezaba a crujir, recibe su máxima orden: al frente de un pelotón debe rescatar a Benito Mussolini, el dictador italiano y segundo socio de Hitler en el Eje Alemania-Italia-Japón. Un día antes, derrocaron y llevaron preso al mandamás del Partido Fascista luego de una audiencia con el rey Vittorio Emanuele III.
Para la misión, Hitler lo cita en La Guarida del Lobo, en un bosque de Prusia Oriental, y le ordena rescatarlo. Skorzeny respondió: «¡Heil, Hitler!», y golpe de botas, taco contra taco.
Skorzeny en el rescate de Mussolini
El 12 de septiembre, volando en planeadores, un comando de paracaidistas aterriza, se lanzan y en minutos libera al mandamás italiano. El Duce parte, con Skorzeny como custodio, en una avioneta Storch que apenas puede despegar: exceso de peso.
Mussolini, eufórico, dice de Hitler: “Sabía que mi amigo no me iba a abandonar”. Y le regala a Otto un lujoso reloj que el soldado nazi conserva durante años con orgullo.
Hitler, alegre y bailoteando sin gracia –un gesto habitual– lo felicita, le cuelga la Cruz de Caballero, y lo asciende a comandante de batallónde las Waffen-SS.
La segunda misión secreta llega 25 de mayo de 1944. Orden de capturar, vivo o muerto, al jefe de los partisanos yugoslavos comunistas Josip Broz, el mariscal Tito. Skorzeny encabeza la Operación Rösselsprung. Otra vez, con comandos de paracaidistas. Derrotan a los partisanos, pero Tito escapa.
Tercera operación secreta. Misión: apresar al almirante Miklós Horthy, regente de Hungría, decidido a rendirse ante el Ejército Rojo. Idéntica táctica. Skorzeny y su banda cercan la colina Burgberg, atacan, capturan a Horthy, lo llevan a Alemania, y unos días después abdica.
Día clave: 20 de julio de 1944. El coronel nazi Claus von Stauffenberg y otros altos oficiales, convencidos de que el delirio de Hitler no puede continuar –la guerra está perdida–, tejen una conspiración para matarlo y negociar la paz con los aliados. Nombre: Operación Valquiria. Hitler se reúne con su alto mando en La Guarida del Lobo. Uno de los oficiales desliza un portafolio con una bomba debajo de la larga mesa, muy cerca de la presa, pero un instante antes, el blanco se mueve hacia un extremo, y sólo recibe heridas leves. Skorzeny se entera en Berlín y se lanza para liquidar a los cabecillas, pero llega tarde. Los fusilan media hora antes.
Cuarta operación secreta. Hitler lo cita a su cuartel general. Misión: ofensiva contra los aliados en las Ardenas para capturar el puerto de Amberes y debilitar el Frente Occidental.
Skorzeny cuenta con 80 soldados que hablan inglés, 14 jeeps norteamericanos, 60 carros camuflados como tanques Sherman, y disfraza a esos hombres con uniformes británicos y norteamericanos, mientras el grueso (3500 combatientes) atacan aprovechando la confusión de ropaje.
En la mañana del 16 de diciembre de 1944, 2000 cañones alemanes recalientan sus bocas: fuego sin pausa. Pero el engaño no tarda en ser descubierto. Veinte alemanes disfrazados mueren en el paredón de fusilamiento.
No mucho después, Skorzeny cae herido por las esquirlas de una granada. Grave, lo internan en un hospital de Berlín. Su suerte empieza a cambiar.
Última orden desesperada. Enero 30 de 1945. Heinrich Himmler le ordena frenar a los rusos en el río Óder. Promete 20.000 hombres. Delirio: faltan tres meses para que en Berlín no quede piedra sobre piedra, y Hitler se suicide en su bunker: bala y veneno. Ergo, no hay 20.000 hombres. Llegan apenas 5000 y se suman como fantasmas viejos pilotos, veteranos heridos y retirados, viejos, jóvenes. Los espectros de la derrota.
Mientras la bandera de la hoz y el martillo ondea en la cúpula del edificio del Reichstag, Skorzeny escapa a Viena. El 8 de mayo de 1945 se entrega al ejército norteamericano.
Final del sueño. Pero no de la aventura. Pasa dos años en centros para prisioneros de guerra.
Lo acusan de matar a soldados aliados en la Batalla de las Ardenas y de usar uniformes del enemigo: un crimen de guerra. Pero –insólito– se salva. Un famoso jefe de escuadrón y espía inglés, Yeo-Thomas, “Conejo blanco”, lo defiende. “Nosotros también hicimos lo mismo”, dijo.
Skorzeny junto a Juan Domingo Perón, en Buenos Aires
Nueva vida para el hombre de la cara tajeada. De un campo de desnazificación –algo imposible–, y ayudado por viejos oficiales SS, se refugia en España (27 de julio de 1948), se instala en Madrid, y protegido a capa y espada por el dictador Francisco Franco Bahamonde, gana buen dinero como representante de compañías de acero alemanas. Además, es popular entre los fascistas de café: los deleita cada noche con la narración de sus hazañas, entre copa y copa.
De pronto busca una nueva vida y viaja a Buenos Aires, como tantos criminales nazis en fuga. El soldado tan querido por Hitler conoce a Juan Domingo Perón. Integra su círculo. Se convierte en custodio de María Eva Duarte.
«Durante la Segunda Guerra Mundial lo llamaron ‘el hombre más peligroso de Europa’. Después del conflicto bélico viajó a Buenos Aires, Argentina, donde se convirtió en asistente del presidente Perón y guardaespaldas de su mujer», aseguró el periodista Kim Bielenberg, quien investigó la vida del nazi.
Tras el golpe del 16/9/55, con un Perón refugiado en Paraguay rumbo al exilio, Skorzeny queda librado a su suerte.
Así, dos años más tarde, viaja a Irlanda, la patria de Joyce, Wilde y Bernard Shaw, con la decisión de empuñar pala, azada, regadera, y transformarse en un pacífico granjero de Kildare, ciudad del condado homónimo, suroeste de Dublín, y un paraíso, entonces de apenas cinco mil almas.
Por cierto, la prensa irlandesa no tardó en desenmascararlo, llamándolo –entre otros verbos y predicados, “El glamoroso hombre del espionaje”, como recordó Kim Bielenberg al exhumar su historia, que sin embargo tiene más sombras y enigmas que certezas. Tantas, que el periodista irlandés, asombrado, escribió: “Los diarios de la época hablaban de él con más admiración que repudio. Lo respetan por sus supuestas proezas militares, y le adjudican la salvación de inocentes del Tercer Reich luego de su caída”.
Apenas instalado como supuesto granjero, llamó la atención su refugio: nada menos que una mansión rodeada de 650 hectáreas. No mucho después surge otra pregunta: ¿Trabaja para el Mossad, el servicio secreto israelí? Y al mismo tiempo, desde la Agencia Judía de Viena, el cuartel general de Simon Wiesenthal, llega una denuncia del célebre cazador de nazis: “Ese hombre mató judíos en campos de concentración”.
En la serie The Night Manager, Skorzeny, luego de rendirse entre las fuerzas de EE.UU. apenas caído el nazismo, pasó al Mossad de modo singular: quisieron matarlo pero prefirieron ponerlo a su servicio para que asesinara a Heinz Krug, el experto en misiles y explosivos que trabaja para Egipto preparando artefactos letales contra Israel. Y además, convertirlo en un topo: espía camaleónico de alto rango.
Su sueño de ser un rico granjero se topó con la preocupación del gobierno irlandés. Algunos parlamentarios comenzaron a buscar respuestas a algunas preguntas candentes.
Para saberlo habría que revisar un poco de su pasado y su historia de nazi dilecto de Hitler. Y lo que se podía hallar no era alentador ¿Por qué Irlanda lo recibió como a un héroe? Lo explica el contexto del momento: cierto nacionalismo irlandés separatista contra el Reino Unido. El viejo axioma “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”.
Pero a medida que se corría el velo del gran espanto, el Holocausto, las miradas cambiaron: de héroe pasó a sospechoso, y también a maldito.
Quiso quedarse en Irlanda criando caballos, pero nunca se le otorgó visa. Su último refugio seguro fue Madrid. Siguió haciendo fortuna. Murió allí de cáncer en 1975, a los 67 años. Sus camaradas lo despidieron envuelto en la bandera nazi.
Una organización cultural de Alemania devolvió una estatuilla del siglo XVI saqueada por los nazis a los herederos de su propietario judío.
La Fundación del Patrimonio Cultural Prusiano (SPK), con sede en Berlín, anunció que la estatuilla “Maria Lactans”, que representa a María amamantando al niño Jesús, será devuelta a la familia del banquero y empresario judío alemán Jakob Goldschmidt, quien huyó de la persecución de los nazis en Alemania poco después de la llegada de Adolf Hitler al poder.
Incluso en el exilio, a Goldschmidt lo persiguieron los nazis, que confiscaron su ciudadanía y sus propiedades.
“No hay duda de que Goldschmidt fue víctima de una persecución al principio de la era nazi”, expresó el presidente de la SPK, Hermann Parzinger.
Según los Principios de la Conferencia de Washington sobre Arte Confiscado por los Nazis, un acuerdo sobre bienes de la época del Holocausto que negociaron Alemania y EE.UU. en 1998, las obras de arte deben devolverse a sus legítimos propietarios o herederos si se demuestra que las confiscaron los nazis o se vendieron bajo coacción.
Por su parte, en nombre de los herederos, la abogada Sabine Rudolph agradeció el reconocimiento de la Fundación. En 2020, además, Rudolph argumentó que “ningún otro banquero judío fue objeto de una hostilidad antisemita tan maliciosa como Jakob Goldschmidt”.
Goldschmidt (1882-1955) fue un destacado hombre de negocios en el periodo de entreguerras en Alemania. Estuvo en el punto de mira de los nazis al principio de su ascenso. Huyó a Suiza en abril de 1933, poco después de que Hitler llegara al poder, y emigró a Nueva York en 1936. Cuatro años más tarde, el gobierno alemán le retiró la nacionalidad y confiscó el resto de sus bienes en Alemania.
Tenía una extensa colección de arte tras la Primera Guerra Mundial. Después de emigrar, pudo exportar algunos objetos a través de los Países Bajos, pero gran parte permaneció en Berlín como garantía de préstamos y se vendió en diversas subastas. La estatuilla “María Lactans” estuvo en la casa berlinesa de Goldschmidt junto con otras numerosas obras renacentistas. Cuando la casa se vendió, en julio de 1933, tres meses después de su marcha, las obras de arte se llevaron a su despacho.
El 23 de junio de 1936, unas 300 obras de la colección, entre ellas la estatuilla, se vendieron de forma anónima en la casa de subastas Hugo Helbing. El marchante de arte Johannes Hinrichsen la compró por 8.000 marcos del Reich y la vendió a los Museos Estatales de Berlín ese mismo año. El complejo museístico berlinés la prestó al Museo de Ulm en 1993.
Deidre Berger, presidenta del consejo del Proyecto de Recuperación Cultural Digital Judía, calificó la restitución de “avance alentador”.
Un retrato del banquero y coleccionista de arte judío-alemán, Jakob Goldschmidt
El Departamento de Educación de Ohio está investigando una red neonazi de educación en el Estado.
Aparentemente, esta red afirma que las escuelas públicas las dirige “escoria sionista”, les enseña a los niños a decir “Sieg Heil” en clase e instruye a otros padres para que no den a sus hijos “contenido mediático judío”.
Hay más de 2.500 miembros de la “Dissident Homeschool Network”, un canal de Telegram. Los “disidentes” son un grupo de padres nazis que comparten planes de lecciones de educación en el hogar, que ensalzan las virtudes de Hitler y el nacionalismo blanco, al tiempo que se basan en una popular cuenta de medios sociales dirigida por una mujer judía para proporcionar munición para su odio. Los fundadores del grupo fueron desenmascarados recientemente por un monitor de grupos de odio como una pareja de la zona rural de Ohio.
“No hay absolutamente ningún lugar para la instrucción llena de odio, divisiva e hiriente en las escuelas de Ohio, incluida la comunidad de educación en el hogar de nuestro estado”, expresó Stephanie Siddens, superintendente interina de instrucción pública del departamento de educación, sobre esta red neonazi. “Denuncio enfática y categóricamente la ideología y los materiales racistas, antisemitas y fascistas que circulan”, agregó.
Por su parte, el gobernador de Ohio, Mike DeWine, junto con los representantes Bob Latta y Jim Jordan, condenaron públicamente al grupo.
Sin embargo, las autoridades del Estado afirman que la supervisión de la educación en casa es escasa o nula. Los padres que educan a sus hijos en casa deben presentar copias de sus planes de lecciones. Sin embargo, un funcionario del condado que supervisa la zona donde viven los fundadores del grupo dijo a HuffPost: “Los padres que deciden educar a sus hijos en casa son responsables de elegir el plan de estudios y el curso de estudio”.
“Estamos muy implicados en asegurarnos de que [nuestro] hijo se convierta en un maravilloso nazi”. Estas palabras las dijo la fundadora de Dissident Homeschool Network, denominada la “Sra. Saxon”, en un podcast neonazi para promocionar el grupo.
A la «Sra. Saxon», luego, la identificaron como Katja Lawrence, una inmigrante holandesa que vive actualmente en Upper Sandusky, Ohio.
While the @AnonComrades have long used humour to as a defense against the soul corroding nature of the work we do, it is hard to find any levity in the Nazi indoctrination of children. This is one of the most disturbing exposés to date. STRONG CONTENT WARNING
— Anonymous Comrade Replicant (@AnonCommieStan) January 23, 2023
Lawrence es una ciudadana estadounidense recientemente nacionalizada que suele despotricar contra otros grupos de inmigrantes en las redes sociales; su marido, Logan, es agente de seguros. Tienen una gran admiración por el nazismo; Katja subió a su canal de Telegram un audio de sus propios hijos haciendo el saludo nazi y preparó una torta para celebrar el cumpleaños de Hitler.
Lograron localizar a la pareja después de que revelaran que tenían un pastor alemán llamado Blondi, también el nombre del perro de Hitler.
Lanzado en otoño de 2021, el proyecto de educación en casa de los Lawrence está explícitamente etiquetado como un medio para que los padres neonazis adoctrinen a sus hijos manteniéndolos alejados de la escuela pública. Los planes de clase incluyen la enseñanza de la letra cursiva haciendo que los alumnos escriban citas célebres de Hitler y del neonazi estadounidense George Lincoln Rockwell; la construcción de clases de “matemáticas” en torno a manipulaciones racistas de las estadísticas de delincuencia urbana; y el elogio del general confederado Robert E. Lee como “un gran modelo a seguir para los jóvenes blancos”. En charlas ociosas, miembros del grupo menospreciaron las películas de Indiana Jones como “porno judío de venganza”.
Decenas de estudiantes árabes se manifestaron el lunes a la entrada de la Universidad de Tel Aviv y expresaron su apoyo a los terroristas neutralizados por las FDI en Yenín la semana pasada.
Los estudiantes ondearon banderas palestinas y llamaron a la violencia con sus cánticos. Los estudiantes corearon: “En nombre de una unidad nacional contundente, no nos detendremos aunque haya mil funerales todos los días, desde Jaffa salió la declaración de intifada y la victoria”.
“Oh shahid, acuéstate, acuéstate, continuaremos la lucha, la puerta del Monte del Templo está hecha de acero y no la abriremos. Oh colono, cobarde, es Yenín la que no puede ser derrotada, desde el río hasta el mar, Palestina será libre”.
“¡Escuchen, sionistas, escuchen, Palestina no se rendirá, a las calles, revolucionarios, incendien las calles!”
Frente a ellos se encontraban varias docenas de estudiantes del «Movimiento Im Tirtzu» ondeando banderas israelíes. Shai Rosengarten, Coordinador del Campus Nacional de Im Tirtzu, dijo que él y sus colegas: «Exijan que prohiban a los partidarios de los terroristas de inmediato. Deben retirar a los estudiantes que se manifiesten a favor de los terroristas inmediatamente del público; Esta es una situación que amenaza la vida de los estudiantes».
El miembro de la Knesset, Almog Cohen, estuvo presente y tuvo un enfrentamiento con un manifestante e intentó agarrar una bandera de la OLP. Yoseph Hadad también estuvo presente y protestó junto a los estudiantes de Im Tirtzu.
אל תיתנו לקולות הקיצונים, הבדלנים ובעיקר הצבועים האלה להרוס ולפגוע בנו הקול השפוי בחברה הערבית שרוצה לחיות כאן יחד בשותפות אמיתית! pic.twitter.com/EmRWnBfDnA
Orit Eliyahu, coordinadora de la rama de «Im Tirtzu» en la Universidad de Tel Aviv, se dirigió al presidente de la universidad antes de la protesta y le pidió que evitara que se llevara a cabo la protesta, aunque tuvo lugar frente a la puerta de la universidad y, por lo tanto, la universidad tiene ninguna autoridad sobre ella.
La universidad convocó al estudiantado a no realizar manifestaciones que llamen a la violencia.
Liel Abada, futbolista israelí que juega como extremo en el Celtic de Escocia, podría continuar su carrera en el fútbol inglés.
Según los rumores, el Southampton y el Crystal Palace estarían interesado en el joven deportista de 21 años.
Antes del partido del último fin de semana, donde el Celtic le ganó 2 a 0 al Dundee United como visitante, Liel Abada habló sobre su futuro.
«Estoy centrado en los partidos del Celtic«, comenzó diciendo el futbolista.
Abde continuó: «No quiero hablar de eso, pase lo que pase«.
Además, el israelí habló sobre la marca personal que logró hace seis meses después de anotar tres goles en un partido.
«Todos hicieron su trabajo en el campo en el mismo partido y todos se ayudaron. Tenemos que hacerlo en todos los partidos. Cada vez que salimos, el DT quiere que marquemos muchos goles, que juguemos bien y que juguemos al fútbol de ataque. Trabajamos mucho en el campo para intentar marcar muchos goles y atacar siempre que podemos«, señaló.
Por último, Liel Abada sentenció: «Cada vez que tengo la oportunidad, quiero ayudar al equipo a obtener tres puntos y jugar bien. No importa quién marque. Por supuesto, todos quieren anotar, pero lo más importante es obtener tres puntos en cada juego. Tenemos muchos jugadores de calidad, tenemos una plantilla muy buena y todos tienen que jugar bien cada vez que tienen la oportunidad«.
El Celtic marcha puntero en la Scottish Premiership, la primera división del pais.
El equipo del israelí le sacó nueve puntos de ventaja al Rangers. En 23 partidos jugados, Celtic sumó 64 unidades: ganó 21 partidos, empató uno y perdió uno.
Fue el mayor naufragio de la historia naval y no está muy difundido. La cantidad de víctimas es seis veces más grande que la del Titanic. En 1945, casi 10.000 hombres, mujeres y niños murieron a bordo del crucero MV Wilhelm Gustloff cuando huían del avance del ejército ruso. La Alemania nazi se caía a pedazos y Berlín ya estaba a punto de ser ocupada por los Aliados. La Segunda Guerra Mundial ya tenía su destino final marcado.
El barco había zarpado de la ciudad polaca de Gdynia, luego Gotenhafen, en la Polonia ocupada por los nazis y se dirigía a Kiel en el norte de Alemania. El objetivo de los alemanes que se embarcaron era escapar del avance del ejército ruso que se dirigía a Berlín. Sin embargo, en medio de la travesía fue atacado por un submarino soviético en el Mar Báltico la noche del 30 de enero de 1945.
Cuando la resistencia alemana se derrumbó en Polonia ante el avance ruso, el almirante nazi Karl Doenitz organizó un esfuerzo de rescate por mar con el nombre en código de “Operación Hannibal”. De esta manera se puso a disposición buques de guerra, embarcaciones costeras, antiguos transatlánticos de lujo y cargueros. Decenas de miles de refugiados llenaron los puertos controlados por los alemanes con la esperanza de escapar de la venganza rusa por lo que los nazis habían hecho en la Unión Soviética.
Ataque sorpresa
El barco recibió por sorpresa el ataque de los torpedos y se hundió en menos de 40 minutos. El naufragio provocó la muerte de 9.343 personas, incluidos unos 5.000 niños.
El MV Wilheim Gustloff se hundió al recibir el impacto del primer torpedo lanzado desde el submarino. Igual, la embarcación recibió otros dos disparos. Navegaba en aguas profundas del mar Báltico, por lo que fue presa fácil de la armada soviética.
Ya sea por el caos de la retirada o por la falta de armamento, al trasatlántico solo lo acompañaba un barco torpedero. Y el Gustloff estaba armado con cañones antiaéreos, que estaban inutilizados por congelamiento.
El barco fue diseñado como un crucero sin sistema de clases para que todos los nazis pudieran disfrutarlo por igual. Es más, Adolf Hitler había diseñado un sistema de sorteo para que los trabajadores alemanes obtengan vacaciones en el navío.
La capacidad oficial era de 1500 personas en épocas en la que se dedicaba al turismo. Miles de alemanes lo disfrutaron en viajes de crucero por el mismo mar Báltico entre 1937 y 1939 antes de que los militares lo requisaran para usarlo como barco hospital. Luego en 1942, con el avance de la guerra volvió a cambiar de uso para convertirse en un cuartel flotante para los reclutas de submarinos.
Hitler y el turismo nazi
Antes de la guerra, Hitler usó las travesías del Gustloff como una forma de exportar el nazismo al resto de Europa. El barco era una herramienta de relaciones públicas para mostrar al mundo una “cara más aceptable de la Alemania nazi” a fines de la década de 1930.
Por ejemplo, se conocieron imágenes de un grupo de mujeres haciendo el saludo nazi a bordo del barco en abril de 1938 cuando todavía formaba parte de la flota civil. Este transatlántico se utilizó como mesa de votación flotante en el referéndum de Austria para unificarse con Alemania.
El Wilhelm Gustloff, de 25.484 toneladas de desplazamiento y casi 200 metros de largo, se botó en 1937 bajo la atenta mirada de Hitler y recibió su nombre en honor a un “mártir” suizo del nacionalsocialismo, asesinado en 1936. Se convirtió en el buque insignia de la flota Fuerza a través de la alegría, un versión marítima del zepelín Hindenburg.
Muchas de las 9.343 víctimas murieron en las explosiones y otras aplastadas en una estampida de pasajeros que buscaban salvarse. En tanto, tras el hundimiento los barcos cercanos lograron salvar a 900 personas, entre ellas un bebé de muy pocos meses.
Aunque el manifiesto oficial establece que solo había 6.500 pasajeros a bordo, no incluye a los civiles que abordaron sin ser registrados en forma desesperada para huir del avance soviético sobre la Polonia que hasta ese momento era ocupada por los nazis.
La Marina alemana también lo había repintado desde sus días como buque hospital y no lo registró como tal, por lo que no estaba sujeto a las protecciones internacionales otorgadas a los buques médicos.
Fallas en el barco nazi
Una de las razones de la gran pérdida de vidas fueron los problemas con los botes salvavidas del transatlántico, muchos de los cuales se congelaron en sus soportes y no pudieron usarse. Solo se botaron al mar 9, mientras que varios fueron destruidos cuando el barco comenzó a inclinarse hacia un lado, haciendo que los demás se estrellaran contra las aguas heladas del Báltico.
El Gustloff transportaba a cuatro capitanes cuando se hundió y la falta de una dirección clara fue otra razón del desastre, ya que los oficiales no se ponían de acuerdo en la mejor travesía para evitar los ataques de los aliados.. El capitán real del Gustloff, Freidrich Petersen, tomó la decisión de llevarlo a aguas profundas. en contra del consejo del oficial militar superior. De esta forma, quedó a merced del submarino soviético que patrullaba esa zona.
El capitán Petersen avanzó a toda la velocidad que le permitían sus motores (12 nudos) y mantuvo las luces de navegación encendidas para evitar la colisión con embarcaciones amigas. Decidió evitar el curso en zigzag que normalmente se sigue cuando se opera en aguas hostiles, con la esperanza de que la nieve que cae constantemente cubra su escape.
El frío también jugó su parte. Las bajas temperaturas congelaron el sensor submarino a bordo del barco de escolta, lo que significa que los rusos podría atacar sin previo aviso.
Según los reportes posteriores de los soviéticos, el submarino siguió al Gustloff durante dos horas antes de salir a la superficie para disparar.
Durante la mayor parte de la guerra, la flota del norte de la Armada soviética había estado apostada en sus puertos del mar Báltico. Aunque poseían 218 submarinos, estos barcos eran inferiores a los alemanes. Entonces, cuando el poder naval alemán colapsó en esa zona ante el avance del ejército rojo, se lanzaron a atacar a los convoyes que traían suministros y sacaban refugiados de la zona nazi cada vez más pequeña.
Caos sobre la cubierta del barco
El hundimiento del Wilhelm Gustloff generó imágenes de horror en la cubierta. Entre los casos de heroísmo estaba el de una mujer mayor que salvó a una adolescente. Le puso un abrigo de piel y se arrojaron al agua para luego encontrar un bote salvavidas.
Algunos hombres armados prefirieron matar a sus seres queridos rápidamente en lugar de que murieran lentamente en las aguas heladas del Báltico. La temperatura del mar en esa época del año era de 4 grados centígrados.
Los sobrevivientes contaron que vieron a un oficial nazi que mató a su esposa en un pacto suicida. Sin embargo, el jerarca nazi tras asesinar a su mujer no se atrevió a quitarse la vida. Lo mató de un tiro en la cabeza un soldado que estaba cerca y había visto toda la escena en silencio.
¿Oro en el trasatlántico alemán?
El Gustloff ahora está clasificado como una tumba de guerra y la Oficina Marítima de Polonia en Gdynia declaró ilegal acercarse a 500 yardas de los restos para evitar que los cazadores de tesoros y los saqueadores perturben el sitio.
Esto aumentó las sospechas sobre que había en las bodegas del barco hundido en el fondo del Báltico. En ese sentido, hace una década un buzo británico afirmó que el tesoro de oro perdido de 100 millones de libras esterlinas de Hitler yace en ese naufragio.
Se dice que Hitler acumuló esa fortuna y los cazadores de tesoros se pasaron décadas tratando de rastrear dónde está almacenado.
Phil Sayers se sumergió en varias zonas de los mares de Europa en busca del oro nazi. Este buzo cree que el Gustloff guarda los millones de Hitler.
Sayers habló por única vez con el diario británico Daily Star en 2016. En esa entrevista, reveló que un hombre llamado Rudi Lange, un sobreviviente del naufragio, que era controlador de radio del Gustloff, le había dicho que vio unas cajas que fueron llevadas hasta la bodega del barco antes de zarpar.
Según el relato del cazador de tesoros, “Lange bajó al muelle para fumar un cigarrillo antes de partir y estaba allí cuando vio llegar camiones con el supuesto cargamento millonario”.
Hasta hoy, el barco nazi yace a 45 metros de profundidad en el Báltico y allí guardará para siempre el misterio de si estuvo cargado con el buscado tesoro de Hitler. Los sobrevivientes que pudieron subirse a los botes contaron que en el momento en el que el enorme trasatlántico se deslizaba hacia el fondo del mar, explotaron sus calderas, lo que provocó que la nave se iluminara por última vez, antes de desaparecer para siempre en las profundidades heladas del mar.
Maccabi Tel Aviv, que venía de lograr un triunfazo en la última jornada ante MaccabiHaifa, empató sin goles frente al Hapoel Tel Aviv en condición de visitante por la fecha 20 de la Ligatha’Al y desperdició una oportunidad clave para acercarse a la cima de la tabla de posiciones.
Por su parte, el Verde, puntero de la máxima liga de Israel, también empató 0 a 0 ante Maccabi Bnei Reineh, que está luchando por escaparle a la zona roja.
Pese a no sumar de a tres hace dos jornadas consecutivas, Maccabi Haifa continúa como líder con 49 unidades, seguido por Maccabi Tel Aviv, que tiene 44.
Los otros cuatro equipos que están ingresando a la Zona Campeonato son: Hapoel Beer Sheva, Hapoel Jerusalem, Ashdod y Beitar.
Repasá los resultados de la fecha 20 de la Ligat ha’Al: